La salida de Falcondo

Frederich E Berges
Frederich E Berges

La salida inminente de la Falconbridge Dominicana, Falcondo, es como el título de la novela del Gabo, Gabriel García Márquez, “Crónica de una Muerte Anunciada”.

Sin saberse a ciencia cierta si la explotación minera ha restituido los daños e impactos negativos que hayan provocado al medio ambiente, la empresa avanza aceleradamente en sus planes de retiro del país. La primera y más consabida razón es el virtual agotamiento de las reservas originalmente contempladas en la zona de explotación de la loma La Peguera, en Bonao.

A esto se le suma la tendencia estática en los precios internacionales del níquel, lo cual no viabiliza la posibilidad de realizar inversiones adicionales para recuperar residuos, ya que la producción del níquel en otras partes del mundo, y con tecnologías de extracción y refinación más baratas, se ha ido expandiendo.

Finalmente, las posibilidades de explotación de los yacimientos adyacentes a la denominada loma Miranda se van disipando, alejamiento encubierto entre preocupaciones medioambientales de legitimidad discutidas, con lo cual el adiós se hace aún más cercano.

Entre el despido de cientos de obreros especializados, afortunadamente beneficiando la Barrcik, la liquidación de sus inventarios de repuestos y demás gestiones para el cierre de sus operaciones y de la mina, los pobladores de Bonao, Piedra Blanca y La Vega se quejan del golpe negativo que dicho cierre representa para sus economías

He aquí lo fundamental: la incapacidad de los ciudadanos de las áreas circundantes a los yacimientos explotados en concebir y ejecutar planes de desarrollo que le permitiesen crear riquezas una vez cesado las operaciones mineras.

Esta lección hay que aplicarla con urgencia al área explotada por la Barrick, porque si no, dentro de treinta años repetiremos el mismo lamento. ¡A ver si los de Cotuí y Maimón aprenden, mirándose en el espejo de Bonao!