Las cuencas hidrográficas son áreas naturales que recogen el agua de lluvia la drenan hacia una desembocadura a través de los ríos, arroyos y los acuíferos. La misma se rige por el ciclo natural del agua o ciclo hidrológico, el cual nos enseña cómo se relaciona el agua en la hidrosfera, que está formada por toda el agua del planeta tierra, en la superficie o soterrada en sus diferentes formas líquido, gas o sólida como la nieve, o el hielo.
Las cuencas tienen un rol sumamente importante en el ciclo del agua, pues actúan como grandes recipientes que recogen el recurso hídrico que proviene de las lluvias. Sus suelos son como una gran esponja que retiene la mayor cantidad de agua de lluvia en un corto período de tiempo, y la van liberando periódicamente a través de los ríos y arroyos.
Una cuenca en buen estado o saludable, necesita de un verdadero plan de reforestación, lo cual es fundamental para mantener la vegetación alrededor de las mismas para contribuir en su cuidado, debido a que, la capa vegetal suaviza el impacto del agua de lluvia con el suelo, aumentando la infiltración y evaporación de agua, absorbe energía de la escorrentía, reduce la erosión evitando sedimentación que van a parar a los embalses de las presas, debido a que, cuando se deforestan las áreas alrededor de las cuencas hídricas, en vez de que, el agua de lluvia sea absorbida por el suelo, esta corre y se lleva con ella sedimentos y nutrientes.
Es importante destacar que la degradación de las cuencas hidrográficas reduce la capacidad de los ecosistemas para retener el agua y controlar los sedimentos, lo que incrementa la vulnerabilidad de las comunidades durante eventos de lluvias intensas. En tal sentido es necesario proteger los ríos y las áreas boscosas lo cual es esencial para garantizar la disponibilidad de agua y disminuir los efectos de los fenómenos atmosféricos.
Uno de los principales problemas que padecen las presas en el país, es no contar con planes eficaces de reforestación para proteger adecuadamente las cuencas hidrográficas, como elemento esencial para la producción de lluvias, que por infiltración de los suelos van a parar a los ríos y estos a su vez a llenar los embalses de las presas.
Con el diseño de las presas, es necesario elaborar planes eficientes de reforestación en su área de influencia, para que no se degraden los suelos, y así evitar que se produzca sedimentación, que iría a parar a los embalses, lo que resulta de muy difícil solución para su extracción por los altos costos que se generan. Cada año hay pérdidas millonarias por destrucción de obras de infraestructuras civiles e hidráulicas, y daños a la agropecuaria, ya que aguas arriba de los cauces se originan muchos inconvenientes producidos por azolvamiento de sedimentación, que es una de las principales causas de las roturas de los aproches de los puentes y alcantarillados en las carreteras, caminos vecinales y bermas, y además erosionando las pilas de esos puentes.
16 agosto 2026
leídas