La realidad es otra
En relación a la entrega de ayer recibí una comunicación del amable lector Manuel Celestino, quien al igual que muchos compatriotas considera que si el Gobierno hace un estadio de béisbol sería para favorecer a los dueños de los equipos profesionales, algo que no es cierto.
En todas partes del mundo, incluyendo los Estados Unidos, son los gobiernos y las alcaldías los que construyen los estadios, ya sea para béisbol o cualquier otro deporte.
Fíjense en este ejemplo: las Grandes Ligas, que manejan muchos recursos económicos, no es responsable de construir los estadios.
Recuerden que para construir el Yankee Stadium el alcalde Michael Bloomberg y el gobernador George Pataki tuvieron que buscar un financiamiento de US$800 millones para cubrir los costos de construcción.
En esa oportunidad Bloomberg dijo que el nuevo Yankee Stadium tendría una excitante colaboración público-privada que serviría para revitalizar el sur del Bronx.
Y recuerden que en Miami la Alcaldía tuvo que dar todas las facilidades económicas para trasladar el estadio al lugar que ocupa ahora.
En nuestro país siempre se ha considerado que los dueños de los equipos de béisbol se llevan todas las ganancias de esa actividad y que el Gobierno no recibe ningún beneficio, siendo una gran mentira.
El Gobierno es un socio muy aventajado del torneo de béisbol invernal, ya que de entrada tiene asegurado el 18% de ITBIS, esencialmente de la publicidad, que es el principal sostén del evento, más el cobro de la energía eléctrica y muchas cosas más.
El Gobierno dominicano está en la obligación de hacer un estadio moderno y así devolverle parte del beneficio que recibe de esta industria, de la cual nuestro país es el más beneficiado en toda la región hispana. Es vergonzoso que Panamá, que no se beneficia como nosotros, tenga un mejor estadio.
leídas
