La presa de Monte Grande, una obra calumniada

Teodoro Tejada
Teodoro Tejada

La construcción del Proyecto Múltiple de la Presa de Monte Grande y la rehabilitación de la presa de Sabana Yegua han sido obras calumniadas desde la firma del primer contrato, el 20 de julio de 2009, suscrito por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), representado por su director ejecutivo, ingeniero Héctor Rodríguez Pimentel, y el consorcio Andrade Gutiérrez-Servinca, por un valor de US$354,282,988.39.

El matutino Listín Diario, en fecha 15 de octubre de 2009, publicó un trabajo titulado “Rodríguez Pimentel defiende el contrato de la presa paralizada”, en el que el exdirector del INDRHI aseguró que el costo de construcción de la presa de Monte Grande se ajustaba a estándares internacionales y no constituía una sobrevaluación, como lo había denunciado el entonces presidente de la Comisión Nacional de Ética, doctor Marino Vinicio Castillo (Vincho).

El expresidente Danilo Medina exigió una explicación al gobierno del presidente Luis Abinader en declaraciones ofrecidas el 15 de febrero de 2026, sobre el aumento del presupuesto inicial, que según afirmó en su gestión era de US$249 millones y que terminaría costando entre US$600 y US$800 millones. Asimismo, aseguró que la inauguración de la obra el 25 de enero de 2024 fue un engaño, debido a que no se construyeron los componentes de canales de riego ni la línea para abastecer el acueducto.

Danilo Medina olvidó que esos dos componentes no formaban parte del primer contrato y que durante su gobierno se realizó la rehabilitación y complementación de la presa de Sabana Yegua el 17 de noviembre de 2016, con un costo de RD$4,250 millones.

Además, el 3 de abril de 2018 su gestión suscribió un contrato de préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por un monto de US$249.6 millones para ejecutar la Fase III del Proyecto Múltiple de la Presa de Monte Grande, la cual inició en julio de 2018 y, para agosto de 2020, había alcanzado un 30 % de ejecución, según un informe del propio BCIE.

El expresidente Danilo Medina falta a la verdad al hablar de sobrevaluación de la Presa de Monte Grande, cuando el primer contrato del 20 de julio de 2009 fue por US$354 millones y, de acuerdo con sus declaraciones, el presupuesto inicial era de US$249 millones.

El periódico Hoy, en una nota publicada en la sección El País el 14 de febrero de 2014, titulada “Medina da inicio trabajos presa de Monte Grande”, reseñó que el 13 de febrero de 2014 se dio inicio formal a los trabajos de construcción de la presa de Monte Grande y a la rehabilitación y complementación de la presa de Sabana Yegua. Para esta última se firmó la adenda 2 el 9 de mayo de 2013, con una inversión de US$401,699,079.75.

Es una utopía afirmar que el costo de Monte Grande es exorbitante. De acuerdo con el ingeniero Olgo Fernández, exdirector del INDRHI, el monto ronda los US$900 millones.

Desde un principio no se contaba con un diseño definitivo y Olgo Fernández cambió el eje del embalse respecto al diseño preliminar, aumentando en 100 metros cúbicos la capacidad adicional de almacenamiento de agua.

La reubicación del centro poblado conllevó un excesivo movimiento de tierra realizado durante su gobierno. Sumado a los nuevos componentes del acueducto y la construcción de dos centrales hidroeléctricas, estos factores elevaron los costos.

Para lograr el equilibrio económico del proyecto, se aprobó la Ley núm. 348-22, del 15 de agosto de 2022, que autoriza al Poder Ejecutivo a exceder los umbrales establecidos en la Ley núm. 340-06, específicamente en su artículo 31, numeral 2.