La política: entre el ruido y la sensatez
Un primer período de gobierno, los ruidos son escasos y prima la sensatez, tanto de la sociedad civil como de los partidos de oposición, quienes, sin ponerse de acuerdo, entregan un voto de confianza al nuevo partido gobernante en aras de fortalecer el sistema político, la democracia y el desarrollo del país, en manos del nuevo equipo gobernante.
En un segundo período, la sociedad civil inicia un proceso de evaluación y despiertan las críticas positivas y negativas; en cambio, los partidos de oposición aprovechan cada momento para criticar cualquier actuación que sea afín a sus intereses.
El partido de gobierno, ya entrando en edad, debe demostrar sabiduría y conocimiento de buena gobernanza, ser cauto y evitar ruidos, que pongan a la sociedad en alerta y ser sensato cuando hace alocución criticando errores de gobierno pasados, sin entender que hay discursos y posiciones estratégicas que con el tiempo son inoperantes y recordar que los errores de otros son, como dice la frase bíblica: “La paja en el ojo ajeno” (Mateo 7:3-5).
Ir hacia atrás, y compararse con gobiernos pasados no resuelve absolutamente nada, cada gobierno debe tener su marca que lo distinga y su legado propio, es un grave error criticar, ya que el que critica al mismo tiempo compara o lo comparan y resulta peligroso; a pesar de que muchos políticos todavía en pleno siglo XXI, no comprenden el cambio trascendental de la sociedad, principalmente en la forma en que analizan y actúan, y que en muchas ocasiones lo que se ve a simple vista no compromete el fondo; al momento de analizar la gestión de gobernanza de cada partido.
Para muchos políticos el juicio de valor de la clase votante no representa más que en los momentos cercanos a las elecciones, sin entender que este país en su gran mayoría a las personas le apasiona hablar de política y beisbol, muchas veces sin pertenecer a ningún partido, pero sí observando, analizando y comparando los aportes de cada gobierno, en cuanto a desarrollo e infraestructuras.
La situación actual implica ser mas critico hacia lo interno y menos critico hacia el pasado, ya el periodo de vacaciones hace años transcurrió y la sociedad civil esta consiente de ello; la sociedad siempre espera más de cada gestión de gobierno, y sobre todo, al momento de evaluar; siempre se apoya en las realizaciones de cada gestión y su legado, para así evaluar la nota que le corresponde al gobierno al momento de las elecciones.
La realidad actual que vive la República Dominicana, frente a un mundo convulsionado, implica que los representantes del gobierno en todos sus niveles demuestren concordancia, respeto a su gestión y el compromiso que tiene frente a su pueblo; sin ruido y con sensatez, mantener la sensatez es de sabio, como bien señalaba Sócrates “La sensatez no es solo templanza, sino también prudencia y moderación”.