La peste de las barrabasadas de algunos legisladores puede contagiar a la mayoría

Hector Gerardo
Hector Gerardo

Quiero llamar la atención a los legisladores que aún mantienen la cordura y que aún saben dónde tienen puesta la cabeza, para que se abstengan de tomar agua en el hemiciclo porque parece que ésta está contaminada con alguna sustancia que les está alterando y descomponiendo las neuronas a algunos de sus colegas de bancada.

Digo esto por los más reciente pronunciamientos y comportamiento de unos cuantos.

Uno de estos raro pero no extraño(parece una contradicción, pero no lo es) comportamiento lo exhibió el propio presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco que días después de reclamarle al activista, comunicador y rapero dominicano Eduardo Sánchez Tolentino(El Piro) por llamarle "Tiguere", llama a pelear al nuevo vocero de la Fuerza del Pueblo, José David Báez.

Otro caso es el de la diputada por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Soraya Suárez, quien en el 2022 manifestó que quisiera un aumento de sueldo debido a que a los legisladores el dinero nos les alcanza y, por si fuera poco, deben andar bien representados.

En el 2025 la propuesta de elevar el salario de los legisladores a RD$500,000 mensuales fue planteada por la diputada Altagracia de los Santos, lo que generó un fuerte rechazo en la sociedad dominicana.

Para la fecha la congresista también argumentó que este monto no alcanza para cubrir gastos de representación, ropa formal y el mantenimiento constante de vehículos.

Anteriormente Sonia Mateo, legisladora peledeísta por Dajabón, dijo en el 2016 que su sueldo no le alcanza para “un apartamentico” para sus labores legislativas, y que tiene que dar “dos y tres viajes a la Capital sin una botellita de agua en el vehículo”.¡Que barbaridad!

El otro caso al que quiero referirme es a la iniciativa, sometida por el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Julio César Beltré, el pasado 31 de agosto, donde propone que los estudiantes dominicanos aprendan de manera obligatoria creole, inglés y francés, tanto en los centros educativos públicos como privados y de gestión mixta autorizados por el Ministerio de Educación (Minerd).

Una propuesta absurda, descabellada y fuera del más elemental respeto a nuestra identidad y a la memoria de los mártires y fundadores de nuestra nacionalidad.

Varias figuras públicas han rechazado de plano tal propuesta.

Aunque en debates de años anteriores sobre el mismo tema la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) ya había manifestado que incluir esta asignatura sería un error que no aportaría valor real al sistema educativo, la actual propuesta reavivó esas críticas en las redes sociales.

Aunque muchos consideran útil e indispensable el aprendizaje del inglés y el francés por su impacto laboral y global, ven como una imposición innecesaria obligar a los estudiantes de todo el país a cursar creole.

Por estas razones es mi llamado a los legisladores que aún mantienen cierta ecuanimidad para que se abstengan de tomar el agua que se les ofrece allí, no vaya a ser que se contagien y empiecen a cometer desaciertos y barrabasadas como estas que acabamos de exponer.

Sobre el autor

Héctor Gerardo

Periodista,locutor, poeta y ensayista. Ha laborado en distintos medios de comunicación y ha producido programas de radio y televisión nacional. Es productor desde hace 28 años, junto al profesor Messala Tapia el Programa " Al tanto" en la WLCH, Radio Centro 91.3 y 100.3 FM, en la ciudad de Lancaster Pennsylvania.