La pelota pica… ¿y? …
E l béisbol inicia esta noche en el estadio Cibao, con todos los ejecutivos de equipos, promoviendo que han estructurado novenas con capacidad de campeón.
Eso forma parte de la nueva imagen que viene presentando el béisbol dominicano debido a la baja que se experimentó hace unos años, en especial, en la asistencia.
Es en esa coyuntura que la Liga advierte que se deben crear nuevas estrategias que llamen fanáticos.
De ahí surge la contratación de chicas con las caderas “descarriladas”, situación que ha provocado controversias, entre críticas de unos, por entender que se daña un espectáculo para toda la familia, y halagos de otros, que consideran que los juegos se hacen menos aburridos al compás de su baile.
La realidad es que la Liga, con sus altas y bajas, ha venido profesionalizándose, aunque la mejoría de la asistencia debe ser una prioridad, porque cuando los estadios están vacíos, da la percepción de fracaso, aunque los dueños del circo sostienen que desde hace unos años, lo prioritario, lo que deja el dinero son las transmisiones por televisión.
Ojalá que el torneo sea un éxito, y solo hay que desearles suerte a Leones, Tigres, Águilas, Toros, Estrellas y Gigantes, que desde hoy comienzan una batalla que determinará al final la mejor novena del campeonato 2016-2017.
El papel de la prensa
La prensa dominicana ha sido históricamente, uno o, el principal sostén de los torneos de béisbol, sin embargo, es el sector más menospreciado por los organizadores.
Los comentaristas, narradores, locutores comerciales y periodistas que laboran con los equipos en su mayoría son maltratados con bajos salarios y en ocasiones sufren muchas vejaciones, al punto de que ninguno firma contratos, es decir, cuando hay que darles una “patada” lo hacen sin ningún tipo de consecuencias.
Lo bueno de todo esto, es que todos esos comunicadores saben a lo que se exponen , pero nadie nunca ha dicho esta “boca es mía”.
Tratamiento de tercera o cuarta categoría, también dan a los periodistas independientes de prensa, radio y televisión, y tienen razón, porque nunca ningún “periodista” ha protestado.
Una muestra de ese maltrato , la tenemos en el estadio Quisqueya, donde todos han sido relegados a un minúsculo cuartucho, donde se ven más apretados que un cardumen de sardinas en mar abierto.
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