La opinión pagada

Victor Batista
Victor Batista

Si la corrupción administrativa es criminal y genocida -porque distrae recursos públicos que evitarían muertes en los hospitales o en las viviendas vulnerables derribadas- la compra de opinión pública es la gran maldición que, con categoría de plaga egipcia, puede caer sobre una sociedad.

Este crimen es peor cuando se ejecuta en contra de un conglomerado social sepultado en la ignorancia, sin capacidad de discernimiento, deslumbrado por los “totems o los cuerpos gloriosos” de hoy (como diría Paco Umbral) que la televisión nos vende como paradigmas.

Ya señalaba E.W Stevens: “La fuerza de una opinión general es irresistible. El que la crea la domina, el que no sabe crearla debe someterse a ella”. La opinión pública comprada legitima lo ilegítimo, salta por encima de las leyes y las instituciones, se adueña del sentido común y convierte una mentira en verdad irrefutable.

Según la concepción de Charles Dudley Warner, la opinión pública es más fuerte que el poder legislativo y casi tan fuerte como los diez mandamientos.

Estos filibusteros, que han descubierto un vellocino de oro en la cámara, la pluma o el micrófono prostituidos, colonizan también las redes sociales con una amplia base de asnos adoradores siguiéndoles, gente de espíritu pequeño y esencialmente ágrafa.

Mentir y distorsionar concientemente –hasta con histrionismo teatrero de mala muerte- es su industria y la asumen con devoción, aunque faciliten el blanqueo de capitales, el abuso de poder, el tráfico de influencia, la prevaricación y el saqueo de fondos públicos.

Estos farsantes, apóstoles del engaño y la diatriba, pudieran, con cada fajo de billetes que reciben, empujar al país hacia décadas atrás, tiempos perdidos e irrecuperables, creando un sumidero social, donde por cada peso de la cadena de robos que auspician se afila un cuchillo que pudiera ser para su propia garganta.

Es que la corrupción agranda la brecha social y la desigualdad se expresa en las calles con sangre y fuego, una espiral que puede tocar a esos mismos hacedores de opinión pública pagada.

Sobre el autor

Victor Bautista

Máster en Dirección de Comunicación OBS/Universidad de Barcelona. Egresado de la UASD como licenciado en comunicación. Ha sido alto ejecutivo de medios impresos, de TV e internet. Actualmente es socio director de Mediáticos Consultores de Com...