La nueva crisis hípica

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Bienvenido Carmona

El gran poeta dijo una vez que “….hay un país en el mundo”… Eso quedó comprobado una vez más desde el pasado miércoles en el hipódromo V Centenario, donde una empresa llamada Sportech, a la que se le paga para dar un servicio, tumbó el sistema y no se pudo recibir apuestas a las carreras de Puerto Rico ni celebrar el cartel dominicano del sábado…

Pero, y aquí está el bendito pero, lo que pone en entredicho que este sea un país que hace respetar sus leyes es el motivo por el que esa empresa impidió que a una institución del GOBIERNO le entraran millones de pesos y dejó a cientos de miles de hípicos con “el moño hecho” y a decenas de dueños de caballos y entrenadores como “pericos en la estaca”…

El motivo fue que una empleada del hipódromo, NO DE Sportech, que le paga el hipódromo, NO Sportech, fue reasignada en otro cargo diferente al que tiene, en una medida administrativa, “por conveniencia en el servicio”, según el que la tomó, quien tiene todas las facultades para hacerlo…

Lo primero que debe saber el mundo hípico es que Sportech no tiene empleados en el hipódromo, ni le paga a nadie, todo lo contrario, a ella le pagan… y mucho… ¿Y qué hubiera pasado si a esa empleada en vez de moverla la hubieran cancelado?… ¡Mínimo hubieran quemado el hipódromo con todo y caballos!…

¡Eso es i-na-cep-ta-ble para un país que se respete!… Pero a Sportech que se prepare, porque uno de los dueños afectados, quien corría un ejemplar que estaba seguro que ganaba y quien es abogado y sabe donde terminan los derechos del otro y comienzan los suyos, me dijo que le va a entablar una tremenda demanda…

Sportech abusó de los dominicanos y la demanda no debería venir de un solo dueño, sino de todos los afectados.