Durante mucho tiempo, la mujer fue vista únicamente como una figura dedicada a los quehaceres del hogar. Históricamente, no se le visualizaba de manera directa en acciones que fueran más allá de los asuntos relacionados con el cuidado de los hijos, el esposo y la familia en general.
Con el paso de los años, el rol de la mujer doméstica ha ido cambiando, debido a factores muy concretos que han modificado la estructura económica del hogar.
Hoy en día, resulta casi imposible que un hogar funcione adecuadamente sin el apoyo económico de la mujer; una realidad muy distinta a la de décadas anteriores, cuando el hombre era considerado la figura principal y el sostén económico de la familia.
Actualmente, podemos observar cómo la mujer se ha convertido en una columna fundamental del hogar, debido a su capacidad para asumir compromisos financieros tanto en la banca nacional como en otros instrumentos crediticios que no forman parte del sistema financiero formal.
En muchos casos, incluso, se ven en la necesidad de recurrir a préstamos informales o usureros para poder mitigar situaciones económicas que se presentan en el hogar.
Al analizar los datos del Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano (SIMBAD), de la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana, se observa que en enero de 2015 el 55% de los nuevos deudores eran hombres, mientras que el 45% correspondía a mujeres.
Estos datos fueron fluctuando con el tiempo hasta que, para septiembre de 2025, las mujeres asumieron el 52% de los nuevos créditos en el sistema financiero nacional, frente a un 48% correspondiente a los hombres.
En la actualidad, las mujeres adeudan en la banca nacional un total de RD$517,197.67 millones, lo que representa el 22% del total del sistema financiero, el cual para noviembre de 2025 ascendía a RD$2,384,730.00 millones.
Esto evidencia que, dentro del sistema crediticio nacional, las mujeres cumplen una participación sumamente importante.
Debemos destacar, además, que en los últimos años las mujeres han incrementado de manera sostenida sus compromisos financieros en comparación con los hombres. Para enero de 2015, las mujeres asumían el 37% de los créditos totales entre ambos géneros, mientras que para noviembre de 2025 ya concentraban el 41% de la deuda total.
Hoy, las mujeres desempeñan un rol fundamental en nuestra sociedad, ya que no solo cumplen con sus responsabilidades domésticas, sino que también se han posicionado como ente productivo y con capacidad de asumir obligaciones financieras.
Todo ello con el propósito de contribuir a la salud financiera del hogar y hacer frente a las situaciones cotidianas que, como bien dice el argot popular, no son nada fáciles.
Analizar este tipo de temas resulta trascendental, pues aporta al debate nacional y abre la puerta para que más personas reconozcan el papel esencial que las mujeres están jugando en el sostenimiento económico de los hogares.
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Stanly Abreu
Licenciado en Contabilidad por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con Maestría en Gestión Financiera y una Especialidad en Riesgos Financieros. Se destaca por su vocación investigativa y su pasión por el análisis de temas financieros y bancarios.