La mitad de las personas no sabe realizar un autocuidado adecuado
- Aunque más del 80 % reconoce su importancia, sólo cerca de la mitad piensa que dispone de conocimientos y herramientas. Internet. Se debe distinguir el contenido confiable.
Santo Domingo.-Cuidarse forma parte de la vida diaria, pero tomar decisiones informadas sobre síntomas o medicamentos es clave para que el autocuidado sea seguro y no represente un riesgo para la salud.
Esa fue una de las principales conclusiones planteadas en el webinar sobre autocuidado responsable y alfabetización en salud, realizado por Bayer en colaboración con la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR) y la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), donde especialistas abordaron los retos que enfrentan las personas para tomar decisiones sobre su bienestar.
Según los datos compartidos en el encuentro, ocho de cada diez personas consideran relevante el autocuidado, pero apenas alrededor de la mitad entiende que posee los conocimientos y herramientas necesarios para practicarlo de esa manera.
Entorno digital
Esta brecha adquiere mayor importancia cuando las decisiones relacionadas con la salud se trasladan cada vez más al entorno digital, ya que el Internet informa, pero también puede confundir.
El 64 % de las personas busca y confía en información sobre salud disponible en Internet, de acuerdo con los datos presentados. Al mismo tiempo, cerca del 30 % reporta que acude al médico únicamente cuando los síntomas ya son graves.

Juan Thompson, presidente ejecutivo de ILAR, explicó que el conocimiento constituye el punto de partida y la denominada alfabetización en salud supone que una persona pueda acceder, comprender, evaluar y aplicar información relacionada con su salud para tomar decisiones.
Agrega: “Las personas con mayores niveles de alfabetización en salud están mejor preparadas para identificar cuándo un síntoma puede manejarse mediante el autocuidado y reconocer cuándo es estrictamente necesario acudir a un profesional o a un servicio de salud”.
Destaca que el problema se vuelve complejo ante la cantidad de contenidos sobre síntomas, enfermedades y tratamientos que circulan a través de buscadores, redes sociales, plataformas digitales y creadores de contenido.
Una experiencia personal presentada como solución universal, una recomendación sin respaldo científico, información desactualizada o contenido cuyo propósito es promover una venta puede influir en decisiones relacionadas con la salud.
Entre los criterios planteados en el webinar para evaluar una información están identificar quién la publica, cuándo fue actualizada, cuáles fuentes científicas la respaldan, si diferencia una orientación general de una recomendación personal y si existen intereses comerciales detrás del contenido.
Automedicarse
Uno de los puntos centrales de la discusión fue precisamente establecer qué significa autocuidado.
Se destacó que el concepto comprende la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas dirigidas a promover su salud, prevenir enfermedades, manejar adecuadamente determinadas condiciones y reconocer cuándo necesitan orientación profesional; pero no significa intentar resolver cualquier problema de salud por cuenta propia ni sustituir la consulta médica.
La diferencia resulta importante frente a prácticas como modificar dosis, combinar medicamentos, extender tratamientos o ignorar contraindicaciones y señales de alarma.
Antes de enfermar
Astrid Díaz, directora médica para Centroamérica y el Caribe de Bayer Consumer Health, planteó que el autocuidado comienza incluso antes de que aparezca una enfermedad.
“El autocuidado es la medicina más poderosa que usamos cada día”, afirmó al referirse a decisiones como la alimentación, actividad física, salud mental, prevención de riesgos y uso responsable de información y medicamentos. Desde esa perspectiva, el autocuidado puede resumirse en cuatro acciones: prevenir, reconocer, actuar correctamente y consultar a tiempo.
Otro dato presentado durante el encuentro muestra que el acceso a la información no necesariamente se traduce en capacidad para utilizarla. Aunque el 90 % de las personas afirma leer las etiquetas de los medicamentos de venta libre, un 15 % reconoce que no sigue las indicaciones porque no comprende adecuadamente el contenido del inserto.
Díaz afirma que la mayor consecuencia puede ser utilizar un producto para una condición diferente, exceder la dosis recomendada, combinar los medicamentos sin orientación o continuar utilizándolos cuando el síntoma debería ser evaluado por un profesional de la salud.
Medicamentos
— Canales informales
Virginia González, coordinadora del Comité Contra los Ilícitos de Fedefarma, advirtió que comprar medicamentos mediante canales informales puede tener consecuencias que van desde la ineficacia del tratamiento hasta los riesgos graves que puede enfrentar el paciente.