La XXVIII Feria Internacional del Libro de Santo Domingo vuelve a demostrar que los libros son mucho más que objetos culturales.
Son también puntos de encuentro para la memoria, la reflexión y los afectos y así se pudo constatar durante la puesta en circulación del libro “Henry Segarra Santos: nuevos hallazgos”, escrito por Sócrates Segarra, quien se ha dedicado a recuperar aspectos poco conocidos de la vida y trayectoria de su hermano, así como las formas en que fue detenido, torturado y desaparecido en julio de 1969.
Tuve el honor de participar como maestra de ceremonias en una actividad que, más allá de la presentación formal de un libro, terminó convirtiéndose en un emotivo reencuentro con personas a quienes no veía desde hacía años y con quienes compartí inquietudes, ideales y causas comunes en la juventud.
Entre saludos, abrazos y conversaciones interrumpidas por el tiempo, la tarde fue adquiriendo una dimensión que trascendió lo estrictamente literario e histórico.
Celebrado en el Museo de Historia y Geografía, en la Plaza de la Cultura, el acto reunió a destacadas personalidades de la vida intelectual y política dominicana.
Entre los asistentes estuvo el exministro de Cultura, premio nacional de literatura 2014, reconocido intelectual, político y diplomático, Tony Raful, quien actualmente representa a República Dominicana como embajador en España.
Su presencia y sus palabras sobre el compromiso humano de Henry (1944-1969) y también del esfuerzo de su hermano Sócrates, por mantener viva su memoria, otorgó especial relevancia a una actividad marcada por la evocación de una generación comprometida con el destino nacional.
La obra de Sócrates Segarra se adentra en una parte importante de la historia política dominicana a través de la figura de Henry Segarra Santos, dirigente de izquierda cuya vida estuvo vinculada a una época particularmente compleja, cuando la oposición política era ejercida en condiciones de enorme dificultad y bajo los rigores de la represión que caracterizó los llamados doce años de Joaquín Balaguer (1966-1978).
Particular interés despertaron los testimonios de personas que compartieron militancia y experiencias con el protagonista del libro. Entre ellos figuraron Juan Bautista R. Figueroa, conocido como Robles, y Benito Fernández, quienes aportaron valiosos recuerdos sobre aquellos años de compromiso político, activismo estudiantil y lucha por ideales que marcaron a toda una generación.
Aunque breve por razones de tiempo, también resultó significativa la participación del periodista Fausto Rosario Adames, uno de los comunicadores que con mayor constancia ha dedicado espacio a documentar y entrevistar a protagonistas de aquella etapa histórica, preservando testimonios que ayudan a comprender las circunstancias políticas y sociales que vivió el país durante esos años.
Mientras escuchaba las intervenciones, pensaba que el principal valor de actividades como esta reside en su capacidad para rescatar voces que de otro modo corren el riesgo de quedar relegadas al olvido.
La publicación de “Henry Segarra Santos: nuevos hallazgos” es una contribución importante al esfuerzo por preservar fragmentos esenciales de la memoria colectiva, pero quizá su mayor mérito sea mostrar que la historia sigue viva cuando existen familiares, investigadores, periodistas y ciudadanos dispuestos a rescatarla, contrastarla y compartirla con las nuevas generaciones.
Al concluir la actividad quedó la certeza de haber participado en un acto de memoria colectiva donde los libros sirvieron de puente entre el pasado y el presente; entre quienes ya no están y quienes mantienen vivo su recuerdo; entre una generación que protagonizó importantes luchas sociales y otra que necesita conocerlas para comprender mejor el país que hoy habita.
Sócrates Segarra, autor de esta y otras obras dedicadas a documentar el apresamiento, la tortura y la desaparición de Henry, en Dajabón, es también un luchador, tenaz, valiente e indomable. Afirma que nunca se cansará de buscar los restos de su hermano. Esa perseverancia constituye una lección de dignidad y compromiso con la verdad. ¡No desmayes!
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