La lesión en la mano de José Ramírez lo ha convertido en una incógnita para batear

  • El dominicano está en su peor temporada ofensiva en las Mayores, en la que apenas batea .235, con 10 jonrones y 50 empujadas en 88 partidos.

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José Ramírez luce no estar recuperado de la lesión en la mano. (AP Photo/Tony Gutierrez)

Durante más de una década, cuando los Guardians necesitaban un momento decisivo, recurrían a José Ramírez. Él es el motor que impulsa a este equipo: un habitual del Juego de las Estrellas, ganador del Bate de Plata y uno de los jugadores más dinámicos y resistentes del béisbol.

El equipo de los Guardians se sostiene sobre sus hombros. Todo el mundo lo sabe.

Eso es lo que hace que la situación actual resulte tan incómoda, tan difícil de abordar y, a la vez, tan importante de afrontar.

La mayor preocupación gira en torno a José Ramírez, quien batea para .214 —sin jonrones ni extrabases y con cuatro carreras impulsadas— desde su regreso de la lista de lesionados; esto genera dudas sobre si su mano, intervenida quirúrgicamente, está lo suficientemente recuperada para ayudar a Cleveland en su lucha, cada vez más cuesta arriba, por alcanzar la postemporada.

Ramírez la semana pasada se perdió dos juegos consecutivos, debido a una inflamación en la muñeca izquierda.

Cuando Ramírez regresó tras someterse a una cirugía en el hueso ganchoso de la mano izquierda el mes pasado, el dirigente Stephen Vogt señaló que los Guardians serían cautelosos respecto a cuánto y cuándo jugaría el pelotero de 33 años.

Lo ocurrido en los últimos días es coherente con ese enfoque, y la situación de Ramírez se evalúa día a día.

Ramírez no realizó una asignación de rehabilitación antes de salir de la lista de lesionados el 22 de julio. Regresó cinco semanas y un día después de su cirugía del 16 de junio, para la cual se había estimado un plazo de recuperación de cinco a siete semanas. Los Guardianes siguieron las indicaciones de Ramírez durante su proceso de recuperación; a estas alturas de su carrera, él conoce bien su cuerpo. Cuando sintió que estaba listo para jugar, lo hizo.

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Juan Mercado