La inteligencia artificial acelera la construcción de plantas de gas en Estados Unidos

  • El creciente consumo eléctrico de los centros de datos impulsa nuevas inversiones en generación energética, mientras autoridades y empresas buscan mantener los compromisos de reducción de emisiones.

La industria de la inteligencia artificial dispara la demanda eléctrica de los centros de datos en Estados Unidos (AP)
La industria de la inteligencia artificial dispara la demanda eléctrica de los centros de datos en Estados Unidos (AP)

Estados Unidos. – El rápido avance de la inteligencia artificial (IA) está transformando el panorama energético de Estados Unidos. El aumento de la demanda de electricidad por parte de los centros de datos ha impulsado una expansión sin precedentes de plantas de gas natural, al tiempo que reabre el debate sobre el futuro de la transición hacia fuentes de energía más limpias.

De acuerdo con un informe de Associated Press, el consumo energético de algunos complejos tecnológicos ya supera el de ciudades de tamaño mediano, una situación que ha llevado a las empresas eléctricas a acelerar proyectos para ampliar la capacidad de generación y, en algunos casos, extender la operación de antiguas centrales de carbón que estaban previstas para su cierre.

El crecimiento de la infraestructura destinada a la inteligencia artificial también ha generado tensiones entre las grandes compañías tecnológicas y las empresas distribuidoras de electricidad. Mientras las primeras requieren un suministro estable y cada vez mayor, el desarrollo de parques eólicos y solares aún no avanza al ritmo necesario para cubrir esa creciente demanda.

Ante este escenario, varios estados estadounidenses han comenzado a reforzar su marco regulatorio. En Nueva York, por ejemplo, un proyecto de ley obligaría a los grandes centros de datos a utilizar una proporción creciente de energía renovable a partir de 2030, con la meta de que el 90 % de la electricidad consumida provenga de fuentes limpias para el año 2040.

Medidas similares ya fueron aprobadas en estados como Michigan, Minnesota y Oregón, donde las autoridades buscan garantizar que el crecimiento de la industria tecnológica no comprometa los objetivos de reducción de emisiones de carbono. Otros estados, entre ellos California, Illinois, Nueva Jersey, Pensilvania y Virginia, también estudian iniciativas en la misma dirección.

Paralelamente, gigantes tecnológicos como Google han incrementado sus inversiones en proyectos de energía solar, eólica, geotérmica, nuclear y sistemas de almacenamiento mediante baterías, con el propósito de abastecer sus operaciones utilizando fuentes libres de emisiones.

Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo la capacidad de las redes eléctricas para incorporar rápidamente estos nuevos proyectos. Por ello, empresas tecnológicas, organizaciones ambientales y asociaciones del sector energético promueven cambios regulatorios que permitan conectar con mayor facilidad sus propias instalaciones de generación limpia al sistema eléctrico.

Diversas compañías eléctricas consideran que estos esquemas también podrían representar beneficios económicos, ya que facilitarían la expansión de la red y atraerían grandes consumidores capaces de financiar parte de la infraestructura necesaria.

Expertos del sector sostienen que las decisiones que se adopten durante los próximos años serán determinantes para definir el modelo energético que acompañará el crecimiento de la inteligencia artificial en las próximas décadas, equilibrando el aumento del consumo eléctrico con los compromisos ambientales asumidos por Estados Unidos.

Sobre el autor

Agencias