La hípica siempre en crisis
Cuando el Estado se decidió a realizar una costosisíma inversión en la construcción del hipódromo V Centenario, se pensaba que la hípica dominicana lograría un avance espectacular.
El progreso que se verificaría en ese renglón, tras la desaparición del histórico Perla Antillana, tendría su principal exponente en la crianza de ejemplares de alta calidad, incluso, que a mediano plazo el país se convertiría en exportador.
En ese entonces al presidente Joaquín Balaguer lo convencieron de que las carreras atraerían a miles de extranjeros, dada la cercanía del nuevo hipódromo a puntos estratégicos como el aeropuerto de Las Américas y a los polos turísticos ubicados en la región Este.
Como todo en este país, las operaciones se desarrollaron con aparente éxito en los primeros meses, pero comenzó la lucha de intereses y la intervención de la política partidista, y hoy el V Centenario es un verdadero caos, un desastre, sin que se vislumbre una salida.
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