La cuarta revolución industrial y sus implicaciones

Daris Javier Cuevas
Daris Javier Cuevas es economista y académico.

Al economista y empresario Aleman, Klaus Schwab, se le reconoce la genialidad de introducir al debate el término de la cuarta revolución, en 2016, lo cual es una expresión que simboliza un enfoque de cambio de paradigma tecnológico de derivaciones aleatorias en muchas esferas de la existencia.

Está caracterizada por la capacidad de convergencia y complementariedad de los dominios tecnológicos emergentes, tales como la biotecnología, la nanotecnología y las tecnologías de producción digital avanzada, esto es, una fusión de la nueva tecnología emergente.

En adición, es relevante la presencia del uso masivo del internet y de la inteligencia artificial, cuyas implicaciones están impactando en la transformación de la industria global y los procesos de producción industrial.

Estos avances tecnológicos han sido impresionantes ya que han permitido engendrar el Big Data, haciendo de la cuarta revolución industrial, o en la Industria 4.0, una mejor interpretación de datos combinados que viabilizan con efectividad la toma de decisión y las predicciones.

Y es que la cuarta revolución industrial es fruto de los grandes avances tecnológicos, lo cual es una manifestación puntual del desvanecimiento de los límites inocultables entre los ámbitos biológico, físico y digital.

Pues una retrospectiva al respecto nos remite a la primera Revolución Industrial que inició con la invención de la máquina de vapor en el siglo XVIII, luego la segunda, en el siglo XIX, que fue impulsada por la electrificación generalizada, y la tercera, en la década de 1960, fue principalmente el producto de los avances informáticos, son estos antecedentes que sentaron las bases de lo que hoy conocemos como cuarta revolución industrial.

A la Luz de la razón, lo que ciertamente distingue a las tecnologías de la cuarta revolución industrial es la innovadora forma en que el hardware, el software y la conectividad se reconfiguran e integran para alcanzar objetivos cada vez más ambiciosos, la recopilación y el análisis de formidables cantidades de datos. La incidencia de la cuarta revolución industrial ha impulsado una transformación en la economía global de una manera impresionante evidenciada con el impulso en la productividad y la creación de fábricas inteligentes, situación que permite proyectar que, a escala global, el PIB registre un sostenido y competitivo superior al 1%.

En el contexto de la educación, la cuarta revolución industrial, o Industria 4.0, esta induce a la transformación del proceso enseñanza aprendizaje a través de lo que se ha denominado educación 4.0, la cual se caracteriza por la integración de inteligencia artificial, internet y las redes ciberfísicas en el aprendizaje.

Esta transformación estimula la personalización, la enseñanza basada en competencias y la adopción de peculiaridades híbridas, virtuales y continuas para adecuar el talento humano a entornos laborales altamente complejos y automatizados.

La humanidad está asistiendo a una impensable cuarta Revolución Industrial que está transformando la tradicional forma de trabajar y vivir, ofreciendo una diversa gama progresiva de ventajas tanto empresarial como individual.

Pues se trata de grandes innovaciones que han incrementan la eficiencia y la productividad, en procura de mejorar la calidad de vida e impulsar el respeto por el medioambiente y una productividad impensable, lo cual ha ido planteando significativos desafíos en términos socioeconómicos que implica la presencia de una economía digital capaz de buscar una respuesta a la desigualdad, al desempleo y la ética.

Colocarse en el carril de la cuarta Revolución industrial es sinónimo de avanzar en el uso intensivo del internet, robotización avanzada, virtualización, inteligencia artificial, Big Data, compliance y Blockchain.

Pues son estos criterios que hacen de la cuarta revolución industrial la base firme de las transformaciones en la economía y un proceso gradual, firme y sostenido para modernizar la educación, lo que significa que modificar una ley para modernizar la educación, implica que esta debe ser liderada por lucideces pensantes, con una visión objetiva y niveles de competencia convincente.

Sobre el autor

Daris Javier Cuevas

Economista-Abogado
Máster y Doctorado en economía
Catedrático de la UASD