La confidencialidad en mediación
Siempre he creído que en todo proceso de diálogo tiene que existir un mecanismo que permita a las personas expresar sus sentimientos, ideas, actitudes y todo aquello que le permita comunicar.
Puedo decir que en todas las disciplinas profesionales es necesario -por ética- manejar la confidencialidad. Esta abarca a todas las profesiones, como por ejemplo: la labor del periodista, profesional del derecho, la medicina, ingeniería, psicología u otras.
La confidencialidad en mediación es la característica por excelencia para la persona mediadora, el personal administrativo de un centro de mediación y para las personas participantes.
Compartimos estas ideas para ilustrar a las personas seguidoras de la columna “Conflictos y Mediaciones” con el interés de socializar con estas la trascendencia que tiene “guardar el secreto” en las conversaciones sostenidas por las personas en los procesos de mediación.
Decirles a las personas con situaciones conflictivas, que sus versiones y puntos de vistas son confidenciales es para estos una oportunidad de realizar sus planteamientos sin restricciones y con la libertad que requiere la mediación facilitar un acuerdo entre las partes.
Soy de opinión que la confidencialidad es todo el proceso de la mediación, es decir, desde la admisibilidad del caso hasta culminar con el acuerdo o no acuerdo entre las personas. Todo el personal del centro de mediación tiene que ser discreto no solo en las oficinas de su trabajo, sino hasta fuera del mismo.
Recuerden amigos y amigas que nos siguen en Conflictos y Mediaciones, que la credibilidad de la mediación según a mi entender se encuentra en la oportunidad que tienen las personas para exponer sus puntos de vistas abiertamente, ya que dicha herramienta permite una mayor claridad, profundidad y mayor apertura para arribar a un acuerdo sustentando en hechos reales.
Desde mi experiencia, las personas que comparten conmigo sus sentimientos, ideas, propuestas, inquietudes y pareceres les preocupan el manejo de su información a lo interno y externo del espacio a donde acudió a plantear su situación.
Cuando se logra la confianza de las personas participantes por el grado de confidencialidad con el cual se maneja, se logra mayor credibilidad y confianza en la mediación y en las personas mediadores.
Las personas en ocasiones se admiran de la característica de la confidencialidad, estas tienen y así lo han expresado en algunas oportunidades de que sus situaciones estarán reservas hasta al final de la mediación. El resultado de la mediación, es decir, el acuerdo o no acuerdo no cuenta con el principio de la confidencialidad. Porque ya tienen un producto de sus conversaciones a los cuales estos se han comprometidos cumplir entre ellos y relacionados.
