Santo Domingo. -A los 23 años, el dominicano de los Rays de Tampa Bay acaba de colocar su nombre en una de esas listas históricas que cambian la dimensión de una carrera. Su jonrón número 40 de la temporada, un dramático batazo de 417 pies que dejó tendido a Houston y clasificó a Tampa Bay a la postemporada, le permitió conseguir por segundo año consecutivo al menos 40 cuadrangulares.
Y aquí está lo extraordinario: Caminero se convirtió en apenas el tercer jugador en la historia de MLB con temporadas consecutivas de 40 jonrones antes de cumplir 24 años, acompañando a dos nombres de enorme dimensión histórica, Eddie Mathews y Juan González.
El bombardero quisqueyano está en su segunda gran temporada ofensiva consecutiva para los Rays: 40 jonrones, 95 vueltas remolcadas, .279 de promedio al bate y un OPS de .896, así lo confirman.

Junior, quien lidera el encasillado de jonrones en la Liga Americana, además de llevar a los Rays a clasificar para la postemporada, está metido en una feroz lucha por el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana con el cubano Yordan Álvarez, de los Astros de Houston.
Comparación con los grandes
La comparación con otros jóvenes dominicanos como Albert Pujols y Alex Rodríguez en cuanto al inicio de sus respectivas carreras, es inevitable por el impacto y la precocidad, aunque la marca específica de los dos 40 jonrones consecutivos antes de los 24 años tiene ese reducido grupo de Mathews, González y ahora Caminero.
Pero quizá lo más interesante no sea lo que Caminero acaba de conseguir, sino lo que razonablemente puede venir después.
El dominicano todavía está en una etapa en la que normalmente un bateador de poder comienza a aprender a controlar su zona de strike, reconocer mejor los lanzamientos y convertir su fuerza natural en producción cada vez más consistente.
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Caminero ya posee la parte que no se enseña fácilmente: una extraordinaria velocidad de salida para su swing, capacidad para castigar lanzamientos de diferentes alturas y una potencia que le permite producir jonrones hacía prácticamente todos los sectores del terreno.
En 2025 terminó con 45 cuadrangulares y 2026 lo encuentra nuevamente entre los principales jonroneros de la Liga Americana. Al momento de alcanzar los 40, además, era líder de la liga en cuadrangulares.
El siguiente salto, sin embargo, no necesariamente será de 40 a 50 jonrones. Puede ser más importante: convertirse en un bateador integral.

Caminero ya está demostrando poder. Lo que determinará si termina siendo una superestrella histórica será cuánto pueda elevar simultáneamente su promedio, porcentaje de embasarse, producción de carreras y consistencia frente a los mejores lanzadores.
Y ahí aparece la pregunta inevitable: ¿es ya el mejor bateador de su generación?
Probablemente todavía sea prematuro decirlo de manera absoluta. MLB tiene una generación extraordinaria, con nombres como Bobby Witt Jr., Gunnar Henderson, Elly De La Cruz, Julio Rodríguez y otros jóvenes que pueden competir por esa distinción. Pero sí parece legítimo afirmar algo distinto y quizás más contundente:
Caminero ya está sentado en la misma mesa.
Y eso, a los 23 años, tiene una importancia enorme.
Si consigue mantener durante los próximos cinco años una producción cercana a 40 jonrones por temporada, podría llegar a los 27-28 años con más de 250 jonrones en su carrera, una cifra que lo colocaría en una trayectoria excepcional para un jugador dominicano. Si además consigue temporadas de 45-50 cuadrangulares, entonces la conversación cambia completamente: ya no se hablaría solamente de una futura estrella, sino de un posible candidato a convertirse en uno de los grandes bateadores dominicanos de todos los tiempos.
Hay otro elemento que aumenta el interés: Caminero todavía tiene margen para mejorar.
Su techo aún no llega
No estamos observando a un jugador de 29 o 30 años que ya alcanzó su techo ofensivo. Estamos viendo a un bateador de 23 años que acaba de completar apenas su tercera temporada de experiencia en Grandes Ligas y que ya acumula 92 jonrones en su carrera.
Proyección para 2027
Por eso, la temporada 2027 puede ser particularmente importante. Si Caminero logra combinar salud, 150 o más partidos, poder sostenido y una mejor selección de pitcheos, no sería descabellado pensar en una temporada de 45 jonrones, 110-120 carreras impulsadas y un OPS superior a .900.
Entonces sí comenzaría a ser mucho más difícil discutir que estamos ante el bateador joven de mayor proyección ofensiva del béisbol.
Junior Caminero ya dejó de ser una promesa dominicana.
Ahora la pregunta es hasta dónde llegará.
Y viendo lo que ha hecho antes de cumplir los 24 años, la respuesta más razonable es que su techo todavía no está a la vista.
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