Miami.- Dos jóvenes extrabajadoras del famoso cantante y compositor español Julio Iglesias, denunciaron al artista por presunto acoso sexual contra ellas, ocurrida en sus mansiones del Caribe, específicamente en República Dominicana, según detalles de un reportaje exclusivo de elDiario.es con la colaboración de la cadena Univisión Noticias.
Los relatos provienen de una empleada doméstica y una fisioterapeuta que trabajaban para el artista bajo régimen interno en sus propiedades en República Dominicana y Bahamas. La más joven tenía 22 años en ese momento.
A escala internacional esta información ha estado siendo publicado por decenas de medios, que buscan informaciones más detalladas consultando a periodistas de la República Dominicana, con el propósito de verificar el caso y tener una mejor versión del mismo.
Las extrabajadoras de las residencias del artista acusan al cantante de presuntamente haberlas agredido sexualmente durante su empleo entre 2019 y 2021, según una investigación realizada por eldiario.es en colaboración con Univision Noticias.
Ambas mujeres describen un entorno caracterizado por control estricto, acoso y abuso de poder, además de comportamientos que califican como agresiones sexuales, tocamientos sin consentimiento e insultos constantes. Los hechos ocurrieron cuando Julio Iglesias tenía 77 años.
La investigación, desarrollada durante tres años, incluye múltiples entrevistas con las afectadas, testimonios adicionales de extrabajadores y una amplia documentación que respalda sus declaraciones.
Una de las denunciantes, identificada con un pseudónimo para proteger su identidad, sostiene que fue presionada para sostener encuentros sexuales con el cantante. Según su relato, la llamaban frecuentemente a su habitación tras la jornada laboral, donde describe penetraciones sin consentimiento, bofetadas y humillaciones tanto físicas como verbales.
“Me sentía como un objeto”, afirma. Estos episodios, según su testimonio, sucedían casi siempre con la presencia y participación de otra empleada que ocupaba una posición jerárquicamente superior.
La segunda mujer, que laboró como fisioterapeuta personal, asegura haber padecido besos forzados y tocamientos en el pecho sin su consentimiento, tanto en la playa como en la piscina de la villa en Punta Cana.
También denuncia humillaciones públicas, insultos y un trato intimidatorio durante su horario laboral. Ambas coinciden en describir un clima de temor constante, con reglas estrictas, vigilancia continua y amenazas de despido.
Un entorno laboral marcado por restricciones y largas jornadas
La pesquisa añade que las empleadas vivían aisladas, con salidas limitadas y turnos de trabajo que podían llegar a durar hasta 16 horas. Según sus relatos, no siempre existía un contrato formal y las concesiones de días libres demoraban meses.
Varios exempleados señalaron que Julio Iglesias usaba su posición de poder para imponer normas sobre alimentación, uso del teléfono móvil y relaciones personales.
Periodistas de eldiario.es y Univision Noticias realizaron múltiples intentos para obtener la versión de Julio Iglesias y su abogado sobre las acusaciones, sin recibir respuesta. Se enviaron también consultas a quienes gestionan la casa y al personal de contratación. Una de las empleadas mencionadas por las denunciantes calificó las acusaciones como “patrañas” y expresó su admiración por el cantante; otras no respondieron.
Los relatos de las dos denunciantes
Una de las extrabajadoras, Rebeca seudónimo, contó que el cantante la hacía acudir con frecuencia a su habitación después de la jornada laboral.
Según su testimonio, esos encuentros implicaban tocamientos y penetraciones sin consentimiento, además de insultos y bofetadas, en un contexto descrito como de miedo y sumisión.
“Me sentía como un objeto, como una esclava”, declaró ante eldiario.es y Univisión Noticias.
La mujer afirmó que estos episodios eran frecuentes y que, en varias ocasiones, estaba presente otra empleada con un cargo jerárquico superior.
Laura también seudónimo, que laboró como fisioterapeuta personal, denunció que fue víctima de tocamientos no consentidos en espacios compartidos como la playa y la piscina de la villa. “Se acercaba y me tocaba los pezones”, relató, explicando que estos gestos eran espontáneos y se disimulaban como bromas o comentarios médicos.
Ambas coincidieron en describir un ambiente de humillación constante, con reiterados insultos y comentarios despectivos durante la jornada, así como un control detallado de su conducta diaria.
El imperio inmobiliario de Julio Iglesias: desde su refugio en Bahamas hasta la mansión en la Costa del Sol.
En el transcurso de la investigación, que duró tres años, los periodistas entrevistaron a al menos 15 extrabajadores que sirvieron en las propiedades del artista entre finales de los años noventa y 2023. Sus testimonios coinciden en describir una estructura jerárquica rígida, un ambiente laboral tenso y un carácter irritable por parte del cantante. Las dos mujeres que denuncian agresiones sexuales fueron entrevistadas repetidamente durante más de un año, manteniendo sus relatos coherentes y firmes.