“Juancito” se lo merece
Juan de los Santos (Juancito) fue el alcaldes más abanderado, en toda la historia del país, de la construcción y reparación de instalaciones deportivas, porque creía en el crecimiento de la juventud a través de esa actividad.
Durante su gestión en Santo Domingo Este construyó más de 75 canchas y estadios, además de mantener en buenas condiciones las existentes.
Desde hace años estuvo de cerca dando apoyo decidido a los deportes y deportistas en todos los sectores, no solo de su jurisdicción, sino de todos los que le solicitaban.
La petición que haré no es producto del pesar y la conmoción que causó su muerte, es que se la merece, y la misma consiste en que el Parque del Este, en lo adelante, por ley se le designe con el nombre de “Parque del Este Juan de los Santos”.
¿No cree usted que un hombre que se dedicó por entero a trabajar por su comunidad como empresario y alcalde merece esa distinción?
Ese es un pedido que debe ser liderado por los habitantes de esa zona de Santo Domingo Este, si entienden que “Juancito” realmente se lo merece.
Además, debe tomarse en cuenta a los dirigentes que hay en las diferentes comunidades donde tuvo incidencia.
Los que desconocían su pasión por la ayuda al deporte, quiza no lo entiendan, pero definitivamente Juan de los Santos era un apasionado de este en todas sus facetas.
¡Que se vayan ya!
Si usted no respeta a los demás, no espere que los demás lo respeten.
Ese es el caso del todavía presidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien tras ser acusado del más gigantesco caso de corrupción de la historia, sigue empecinado en mantenerse hasta febrero al frente de ese organismo.
Es tal su desfachatez, que tácitamente está solicitando a los jueces a que le apliquen una condena de apenas dos años, pedido insólito, tomando en cuenta el alcance extraordinario de sus violaciones
Si los miembros del Comité de Ética no lo expulsan de por vida, tanto a Blatter como a Michel Platini, se harán cómplices de esta barbaridad, que ha manchado de mala manera todas las estructuras del fútbol mundial.
En casos de esta naturaleza hay que ser inflexibles, porque de lo contrario dejan las puertas abiertas a que otros cometan actos de corrupción tan o más groseros que los actuales, que es mucho decir. ¡Que se vayan ya! Ni un minuto más!
RADARES. Cuando escribí esta columna todavía las Águilas estaban con “vida” matemática, pero aunque resultaran ganadoras anoche, que nadie crea que clasificarán, a menos que interceda un milagro.
