Jóvenes de 18 a 23 años y violencia: ¿qué falló antes de que llegaran al delito?

  • Las edades de detenidos y fallecidos en distintos hechos ponen atención sobre las deficiencias en la prevención. El psicólogo clínico Luis Vergés señala el papel de la familia, la escuela y las instituciones

Jóvenes de entre 18 y 23 años figuran en casos de violencia/Fuente externa
Jóvenes de entre 18 y 23 años figuran en casos de violencia/Fuente externa

Santo Domingo.- Las dificultades para prevenir la violencia vuelven al centro de la conversación cuando jóvenes de 18 a 23 años aparecen vinculados a hechos delictivos. Detrás de cada caso surge una pregunta: qué oportunidades de intervención existieron antes de que su nombre llegara a un expediente policial o a un reporte de fallecimiento.

Dos de los detenidos por el hecho en el que murió Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Julián Oro Duro, tienen 18 y 23 años. Son Lawrence Marliranzo Marcos, alias “Chiquito”, y Kevin Dariel Germán Troncoso, “Yandel”, respectivamente. Otras dos personas también fueron detenidas, mientras la Policía Nacional y el Ministerio Público investigan la participación individual de cada una.

En una entrevista en el programa El Día, el psicólogo clínico Luis Vergés advirtió sobre el inicio temprano de las conductas delictivas y la necesidad de fortalecer los espacios de prevención. “Ya no tenemos delitos puntuales, tenemos carreras delictivas”, expresó.

Jóvenes de 18 a 23 años y violencia: ¿qué falló antes de que llegaran al delito?
Luis Vergés/Fuente externa

Las edades de otros jóvenes aparecen en reportes de la Policía Nacional sobre hechos distintos. Wender Alcántara tenía 19 años; Cristofer Almonte Díaz, conocido como “Niño”, 19; José Luis Betancourt Ogando, “Bebo”, 22; Ronny Guzmán Burgos, “El Meloso”, 19, y Virgilio Merán de los Santos, “Manolo”, 20. Los cinco murieron en intervenciones que la institución describió como enfrentamientos con agentes policiales.

Vergés explicó que una trayectoria delictiva puede pasar por “el inicio, la persistencia en la conducta criminal y el desistimiento”. Al referirse a jóvenes de entre 20 y 23 años involucrados en hechos criminales, situó esas edades dentro de la etapa de persistencia.

El psicólogo señaló que la prevención requiere atender las dificultades personales y fortalecer los espacios donde niños y adolescentes aprenden a convivir. “Si tú no fortaleces familia, si tú no fortaleces la escuela, si tú no fortaleces los vínculos de la comunidad, si tú no fortaleces valores definiendo qué es lo que queremos como sociedad, no vamos a tener prevención”, sostuvo.

También planteó que las brechas en las instituciones pueden facilitar la continuidad de las conductas delictivas. En ese sentido, llamó a fortalecer las respuestas de prevención y resocialización, además de atender las condiciones familiares y comunitarias que afectan a los jóvenes.

Al hablar de las muertes durante intervenciones policiales, Vergés pidió no asumirlas como una solución a la violencia. “Lo que siempre tenemos que celebrar es la vida, no la muerte”, afirmó.

Los casos mencionados ocurrieron en fechas y circunstancias diferentes. Las edades de sus involucrados, comprendidas entre los 18 y los 23 años, muestran la necesidad de atender la prevención temprana, aunque por sí solas no constituyen una estadística sobre la delincuencia juvenil en República Dominicana.

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Yasmin Lazala