El novato dominicano Joshua Báez, de San Luis, hizo historia el sábado al convertirse en el primer jugador en disparar tres jonrones en su primer juego de Grandes Ligas. "Es increíble", dijo Báez. "Realmente no tengo palabras, pero sinceramente es un sueño hecho realidad. Solo intentaba mantener la calma, disfrutar del momento y tratar de divertirme".
Báez conectó un jonrón ante el primer lanzamiento que vio en Grandes Ligas, mandando una recta de Matthew Boyd, de Chicago Cubs, a 93.4 mph a una distancia proyectada por Statcast de 449 pies hacia lo profundo del jardín central. Volvió a volarse la cerca en el tercer inning y luego disparó un tercer bambinazo en el sexto ininng.
3 home runs in his first 3 Major League at-bats 😤
— MLB (@MLB) August 15, 2026
Did Joshua Báez put on the best MLB debut EVER?! pic.twitter.com/P43Qi4d4cn
El piloto dominicano Óliver Mármol se impresionó especialmente por la manera en que Báez conectó sus tres vuelacercas: tres pitcheos diferentes hacia tres zonas distintas del estadio. “Recta, slider, cambio. Vas al jardín central, luego halas la pelota y después conectas hacia la banda contraria”, dijo Mármol. “Es bastante extraordinario. Conectar tres ya es increíble por sí solo, pero hacerlo de esa manera ante tres lanzamientos diferentes es una locura”.
Indumentarias prestadas
Luego de la hazaña de Báez, los ejecutivos del Salón de la Fama de Cooperstown se interesó en las indumentarias que utilizó en su debut, el asunto es que todo eran prestadas. Cuando el prospecto Nro. 3 de los Cardenales llegó al Wrigley Field el sábado, no venía precisamente equipado con un guardarropa de Grandes Ligas.
El puertorriqueño Bryan Torres notó que Báez había llevado un par de spikes sucios y guantes de bateo blancos para su debut, e intervino de inmediato. “Me dijo: ‘No puedes salir así en tu debut. Tienes que verte bien. Tienes que usar rojo’”, recordó Báez.
Torres comenzó a buscar y finalmente encontró un par limpio en el casillero de Blaze Jordan. Tomó un cinturón rojo de uno de los preparadores físicos, unas guantillas de bateo de su compatriota José Fermín. El Salón de la Fama del Béisbol se comunicó para consultar sobre la posibilidad de adquirir parte del equipo utilizado por Báez durante su histórico debut, incluidos los zapatos. El asunto es que el apellido de “Jordan” está escrito dentro de los spikes. Báez todavía no está listo para entregarlos.
“Ojalá pueda [seguir usándolos]”, dijo Báez. “La gente de Cooperstown quiere llevárselos, pero veremos qué pasa”.
Al menos por otro día, los zapatos podrían permanecer en los pies de Báez. Tenía previsto volver a usarlos el domingo, suponiendo que se hubieran secado después de la lluvia posterior al juego del sábado.
Los spikes son apenas una parte de todo lo surrealista que ha ocurrido desde entonces. Las pelotas de los primeros dos cuadrangulares de Báez fueron recuperadas y serán llevadas a su casa, dijo, aunque la del tercero todavía no había aparecido hasta la mañana del domingo. Apenas ha tenido tiempo para asimilar todo lo demás.
“Realmente no he dormido mucho en las últimas 48 horas”, dijo Báez. “Simplemente lo estoy disfrutando”.