¿Jenny cómplice?
APor primera vez me he alegrado al leer alguna declaración de la flamante procuradora Jenny Berenice Reynoso, eficaz cultora del lawfare más que de la obtención de decisiones ejemplares contra la delincuencia y la corrupción.
Dijo que hará todo lo que esté a su alcance para el rápido juzgamiento del espantoso caso de Jet Set, cuyo saldo de 238 fallecidos, casi 190 heridos y más de 2,000 deudos, sigue clavado como una daga envenenada en la consciencia del país.
Al cumplirse un año del fatídico colapso del techo, sus palabras son un tardío y débil remedio para calmar el profundísimo dolor de dos tragedias. Una es la muerte espantosa de cientos de personas aplastadas: muertos, heridos, huérfanos y familias destruidas. Otra es la indolencia judicial que toma forma de desgracia de similar magnitud.
¿Qué clase de alma tienen quienes han permitido a los imputados dedicarse metódicamente a todas las inmoralidades necesarias para tratar de comprar impunidad negociando con el dolor y las lágrimas de muchos necesitados? Las autoridades que se hagan cómplices de los responsables, para procurarles ligerísimas penas, casi equivalentes a escandalosa impunidad, quizás apuestan al olvido colectivo.
Si logran su cometido amparados por la contemporización mediática y política, será una horrorosa apoteosis del naesnaísmo y prueba del poco valor de la palabra de la procuradora. Condenas de apenas tres años o menos para los homicidas equivalen a cuatro días de cárcel por cadáver sin contar heridos ni incluir la responsabilidad civil ante las víctimas sobrevivientes.
Los fiscales del caso corroerán más los fundamentos del orden social y jurídico si los imputados logran librarse con bajísimos resarcimientos dinerarios, procurados a escondidas.
Otra falla de la procuradora Berenice, faltar a su retrasada promesa de hacer lo necesario para el rápido y justo juzgamiento del imperdonable crimen del Jet Set, la hará cómplice de los notorios e inexcusables responsables. Y por más independiente que se diga, el Inri será del Gobierno del cual es parte el Ministerio Público
