Los árabes israelíes son los palestinos que quedaron en Israel luego de la creación del Estado judío en 1948, y su relación con el Estado ha sido tensa. Su lealtad es puesta en duda debido a su identidad árabe y a su ocasional participación en ataques y en espionaje contra Israel.
Algunos de sus líderes alimentaron esta desconfianza en razón de sus visitas a estados enemigos y, en los últimos tiempos, realizando visitas de condolencias a la familia de un palestino que mató a israelíes.
El conflicto palestino-israelí que lleva ya décadas también ha profundizado en algunos el sentimiento de alienación.
La promesa del gobierno de corregir décadas de discriminación presupuestaria sumando aproximadamente 13,000 millones de shekels al gasto existente para construir rutas, clínicas y escuelas en comunidades árabes, y miles de millones más para mejorar el cumplimiento de la ley, podrían contribuir a revertir dicha tendencia.
“A diferencia de planes anteriores, este programa es muy serio.
Fue liderado por funcionarios del ministerio de Finanzas que realmente quieren hacer lo que es mejor para la economía”, dijo Ayman Odeh, presidente del bloque parlamentario árabe, la Lista Unida.
“Espero que la clase política no encuentre la manera de arruinar lo que son intenciones decentes”.