Inseguridad en Haití provoca baja en las ventas del mercado de Jimaní

  • Algunos comerciantes aseguran comercio está normal, pero con pocos compradores de Puerto Príncipe donde operan las bandas. Dinámica. Negocios abren todos los días sin temor.

La afluencia de compradores haitianos el martes era escasa  debido a las lluvias.   José de León.
La afluencia de compradores haitianos el martes era escasa debido a las lluvias. José de León.

Independencia.-La inseguridad que reina en Haití en comunidades cercanas a la frontera por Jimaní, provincia Independencia, y el temor de los compradores a desplazarse por áreas afectadas por la violencia han provocado una disminución en las ventas del mercado binacional de Mal Paso en esa zona del país.

Aunque algunos comerciantes aseguraron que las ventas son normales, con una ligera reducción por la falta de clientes que llegaban desde Puerto Príncipe, capital del vecino país y zona controlada por las bandas, otros indicaron que esto ha ocasionado una reducción de hasta un 50 %.

A esta situación se suman las lluvias que han afectado la zona durante varios días, reduciendo la llegada de compradores y el movimiento de mercancías en uno de los principales puntos de intercambio comercial entre República Dominicana y Haití.

Manuel Féliz, quien tiene 12 años trabajando en el mercado, explicó que las ventas suelen ser buenas cuando no existen estas dificultades, pero que actualmente muchos de sus clientes habituales han dejado de acudir.

El comerciante señaló que quienes viven cerca de la frontera continúan llegando, mientras que otros compradores, especialmente los procedentes de Puerto Príncipe, prefieren no arriesgarse a atravesar la capital haitiana.

“El que está más cerca viene, pero los que tienen que atravesar la capital no les gusta venir porque siempre tienen desconfianza, pero de verdad que uno siempre algo hace con lo poquito que viene”, expresó Féliz, al indicar que la baja en las ventas alcanza alrededor de un 50 y 60 %.

A pesar de que la ausencia de compradores de la capital haitiana afecta a comerciantes que durante años han dependido de esa clientela para mantener sus negocios, estos mantienen sus comercios abiertos, independientemente de que sea o no día de mercado.

Movimiento comercial

Oclidis Alberto Pérez, supervisor del mercado binacional y trabajador del lugar desde hace más de 20 años, manifestó que las precipitaciones de hace tres días han afectado a los vendedores y reducido la llegada de los llamados marchantes.

Según Pérez, las ventas están flojas y algunos productos han bajado de precio porque no se comercializan al ritmo habitual.

Los lunes y jueves son los principales días de feria, cuando se espera una mayor afluencia de compradores, sin embargo, las condiciones meteorológicas y la incertidumbre provocada por la actividad de las bandas haitianas han incidido en el movimiento comercial.

Inseguridad en Haití provoca baja en las ventas del mercado de Jimaní
Los comercios abren todos los días, pero las ventas no tienen el mismo dinamismo que antes.

A pesar de las dificultades, Pérez aseguró que siguen llegando compradores procedentes de Fond Parisien, Croix-des-Bouquets y Puerto Príncipe.

Entre las mercancías que adquieren figuran pastas alimenticias, embutidos, huevos, desechables, además de otros artículos de consumo cotidiano.

Menos camiones

La reducción de la actividad también afecta a los trabajadores que dependen de la carga y descarga de mercancías para obtener ingresos diarios, ya que la entrada de camiones, aunque era constante, según los comerciantes, era escasa a diferencia de los días normales.

Philiph Toussaint, un haitiano que trabaja cargando camiones en el mercado, dijo que realiza distintos trabajos para conseguir dinero y comprar alimentos, pero cuando no hay movimiento comercial debe esperar que aparezca alguna oportunidad.

Toussaint indicó que las lluvias de los últimos días han limitado sus posibilidades de trabajar. Mientras espera, permanece en el entorno del mercado y, según relató, algunas veces duerme en un lugar donde venden huevos.
“Yo cruzo solo la puerta de Haití, ahí en Mal Paso, y no llego más de ahí donde están los delincuentes”, sostuvo al señalar que evita continuar a lugares peligrosos.

Su testimonio refleja cómo las dificultades de la frontera afectan no sólo a los propietarios de negocios, sino también a quienes dependen de trabajos ocasionales para subsistir. Otro caso similar es el de Ateno, trabajador haitiano también dedicado a cargar mercancías, quien señaló que el movimiento de camiones era menor durante la jornada del recorrido debido a las lluvias. A diferencia de Toussaint, Ateno cruza hacia Fond Parisien para dormir.

No hay temor

Fernando Méndez, comerciante con ocho años en el mercado, afirmó que la actividad continúa, aunque reconoció una reducción de la afluencia por los enfrentamientos registrados en Croix-des-Bouquets, localidad próxima a la frontera.
Explicó que la salida de los camiones puede complicarse en determinados momentos, pero que finalmente logran desplazarse mientras las puertas o vías de acceso permanezcan abiertas.

Méndez dijo sentir preocupación por la situación, pero consideró que en el mercado no se percibe el nivel de temor que, a su juicio, a veces se transmite en los medios de comunicación.

“La afluencia se mantiene; no al mismo nivel que un día normal, pero sí se mantiene y temor como tal no hay. Un poco de preocupación, sí”, enfatizó Méndez.

Los comerciantes puntualizaron que el personal del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza, junto a Aduanas y Migración, brindan la seguridad a esa población sureña.

Otra comerciante describió la situación con una expresión contundente, al subrayar que “el comercio está muerto”.
Atribuyó las dificultades a la inseguridad, los problemas en las vías de acceso de Haití, en el caso actual también debido las lluvias y los inconvenientes para los trámites aduanales en la zona fronteriza.

Exportaciones a Haití

— Enero-septiembre
Para ese período el 56.6 % de las exportaciones hacia Haití se concentra en 10 productos, destacándose barras de hierro, cementos y harina de trigo. Según las vías de envío, Jimaní representó 5 % con más de US$250 millones.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,