Alerta por sarampión en las Américas: infectólogo advierte sobre riesgo de importación de casos en el país
- En la región se registran más de 20 mil casos, que cuadruplican los del año pasado
- Especialista pide vigilancia ante síntomas que pueden confundirse con varicela
- OPS llama a reforzar vacunación en los Estados miembros
Santo Domingo.- El repunte de casos de sarampión en las Américas encendió las alarmas sanitarias ante el riesgo de importación del virus, hacia países que, como República Dominicana, no registra brotes activos de esa enfermedad altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte, especialmente en niños.
La alerta fue emitida el pasado 29 de mayo por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que instó a los Estados a reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante casos sospechosos.
Según datos del organismo, hasta final de mayo se habían confirmado 20,521 casos de sarampión en la región, incluyendo 25 fallecimientos, una cifra que cuadruplica los registros del mismo período en 2025, cuando los contagios alcanzaron los 5,123 casos.
Ante esta situación, el infectólogo Clemente Terrero advirtió que el riesgo para países como República Dominicana es real, debido a la circulación activa del virus en naciones como Estados Unidos, México y Brasil.
“Efectivamente, en las Américas desde hace varios años hay brotes en personas o niños que no están vacunados. Existe ese riesgo de que esos brotes sean exportados a otros países de la región y, por consiguiente, la alerta es válida”, señaló.
Terrero explicó que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa y agresiva, que puede provocar complicaciones severas, especialmente en niños.
“Es una enfermedad que produce mucho daño en los niños. Puede generar encefalitis, con deterioro neurológico y muerte; y neumonía, que históricamente ha sido la principal causa de mortalidad”, indicó.
Recordó que, en décadas pasadas, cuando se registraban brotes en el país, la mortalidad hospitalaria en centros como el Hospital Infantil Robert Reid Cabral, alcanzaba hasta un 10% de los pacientes ingresados.
Síntomas que pueden confundirse con otras enfermedades
Uno de los principales retos, según el especialista, es que el diagnóstico puede resultar complejo, ya que el sarampión suele confundirse fácilmente con otras enfermedades infecciosas que circulan actualmente en el país.
“Puede confundirse con rubéola, dengue o varicela, por lo que es importante hacer un diagnóstico diferencial, sobre todo en momentos en que tenemos circulación de estas enfermedades”, precisó.
El especialista reveló que reveló que actualmente existe una importante circulación de varicela en la comunidad, lo que aumenta el riesgo de confusión clínica.

En ese sentido, explicó que la principal diferencia entre ambas enfermedades radica en las lesiones cutáneas.
“La varicela produce pápulas (protuberancia rojiza) que evolucionan a vesículas (ampollas), luego a pústulas y finalmente a costras. En cambio, el sarampión no produce vesículas, sino erupciones rojas generalizadas”, detalló Terrero.
Ambas enfermedades, sin embargo, comparten síntomas iniciales como fiebre, malestar general, dolor de cabeza y lesiones en la piel.
Baja vacunación y movilidad aumentan el riesgo
La OPS advirtió que el aumento de casos está relacionado con la presencia de personas no vacunadas, especialmente niños pequeños y adultos jóvenes con alta movilidad.
Además, la realización de eventos masivos y los viajes internacionales incrementan el riesgo de propagación del virus entre países.
La OPS ha insistido en la necesidad de aumentar las coberturas de vacunación, especialmente en poblaciones vulnerables, incluyendo niños pequeños y personas no inmunizadas, así como fortalecer la vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente casos sospechosos.
El organismo también recomienda implementar campañas de vacunación masiva en áreas de riesgo y garantizar respuestas rápidas para evitar la propagación del virus.
El sarampión es prevenible mediante la vacuna triple viral (SRP), considerada una de las herramientas más efectivas para evitar brotes y reducir la mortalidad infantil.