Índice de calidad de crecimiento (ICC) económico y sus efectos en la calidad de vida del pueblo dominicano
De por sí, un mayor crecimiento económico no genera mejoría en las condiciones sociales y lo hemos visto, (a pesar de que las últimas tres gestiones se han hecho grandes esfuerzos), si el gobierno no provoca un mayor efecto derrame en sectores tales como: vivienda para la clase pobre, la alimentación, la salud, y la educación, de forma creciente y permanente.
La transformación del país requiere de políticas públicas sostenidas en todo el territorio nacional, ya que un crecimiento sólido traducido en mejores condiciones de vida es el santo grial para formuladores de políticas en economías como la nuestra. El robusto crecimiento previsto para este año 2026, y el acumulado durante estas dos décadas a partir del 2006 debe enfocarse en atacar la pobreza, la desigualdad y el desempleo tal y como se propone el Presidente.
La calidad del crecimiento es tan importante como su nivel. Cada vez hay un creciente consenso en torno a la idea del crecimiento inclusivo (que beneficia a todos los miembros de la sociedad) es denominado “buen crecimiento”. Su característica principal es su calidad. Las principales metas de aquí al 2036 son la mejoría en las condiciones de vida, menor pobreza y una reducción considerable de la desigualdad. Debe asegurarse la inclusión los segmentos de la población más empobrecidos utilizando la base de datos del Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN).
La redistribución de los frutos del crecimiento debe asegurar que la base sea lo más amplia posible y propicie los mejores resultados sociales.
Un índice elaborado por Elena Ianchovichina del Banco Mundial y Susanna Gable en 2012 del Swedish internacional Development Cooperation en 2012 en su investigación“What is Inclusive Growth” demostró que aún no se cuenta con una cuantificación formal del crecimiento de calidad. Pero posteriormente Mlachila, Tapsoba y Tapsoba en 2014 desarrollaron un índice de calidad del crecimiento (ICC) que incorpora tanto la naturaleza del crecimiento como su dimensión social. No todo crecimiento genera resultados sociales.
El modo en que se produce ese crecimiento es vital para su sustentabilidad es decir la capacidad de producir empleos bien remunerados que mejoren la calidad de vida que reduzcan la pobreza.
El citado índice de calidad del crecimiento (ICC) es un índice compuesto de diseño simple y transparente. Es el resultado de la agregación de dos elementos básicos: la naturaleza intrínseca del crecimiento (fortaleza, volatilidad, estabilidad, diversificación, composición de la demanda y orientación hacia el exterior) y lo segundo la dimensión social, que representa los resultados sociales en que se desea culmine el crecimiento.
Un crecimiento fuerte y diversificado para la economía dominicana debe estar basado en el fomento de las exportaciones ya que uno inestable empeora la pobreza y socava la igualdad porque los bajos niveles educativos y de capacidades laborales durante mucho tiempo no es compatible con buenos salarios.
La diversificación del crecimiento basada en exportaciones reduce la variabilidad del desempeño económico, lo que se traduce en reducción de la pobreza (Papageorgiu y Spatafora 2012). “Es más probable que ese crecimiento basado en mayores exportaciones aumente la productividad, incluso por medio del “aprender haciendo”, la importación de tecnología avanzada, la transferencia de conocimiento, la disciplina del mercado mundial, la competencia y la inversión extranjera directa son elementos claves para la orientación del crecimiento. (Diao, Rattso y Stokke 2006).
Existe el inconveniente de que la orientación hacia el exterior puede aumentar la vulnerabilidad del país a las fluctuaciones de los mercados internacionales que se encuentran en el momento afectados por las políticas arancelarias
El citado ICC omite algunas variables importantes y claves de inclusión tales como empleo, desigualdad, y factores ambientales, debido a limitaciones de datos. Al igual, que el índice de Gini que mide el grado de desigualdad en la distribución de la riqueza de una población (el nuestro está en 0.39) se mide entre 0 y 1. Mientras más cerca de 1 más desigualdad distributiva.
El índice de calidad del crecimiento (ICC) también se mide entre 0 y 1, donde a diferencia del anterior mientras más cerca de 1 más alta calificación de buen crecimiento tiene una economía.
El ICC va más allá de los niveles de ingresos y se concentra en la naturaleza misma del crecimiento presenta diferencias notables con el índice de Desarrollo Humano (IDH) que se centra en el ingreso principalmente y se sustenta en el ingreso per cápita en determinado año. La ventaja del ICC es su capacidad para evaluar la calidad de vida de episodios específicos de crecimiento dentro y a través de países.
Las principales conclusiones del índice de calidad del crecimiento son las siguientes después de analizar en el período 1990- 2019 son las siguientes:
- La calidad del crecimiento ha mejorado mucho durante las últimas tres décadas gracias a la convergencia de una matriz de factores que básicamente incluyen la moderación mundial de los schocks externos (hasta la crisis del COVID 19) como las fluctuaciones en los términos de intercambio.
- La implementación de políticas macroeconómicas sólidas y un movimiento gradual hacia un gasto público más favorable a la dimensión social. Estos factores contribuyeron a elevar el nivel de crecimiento, reducir su volatilidad, mejorando la composición, intensificando su potencial.
