Iglesias habla del amor por su esposa
Miami.-Ovaciones cerradas, gritos y piropos de todo tipo resumen la entrega del público a Julio Iglesias en su vuelta a Miami (EEUU), donde triunfó el sábado por la noche con canciones de toda una vida.

El cantante mantiene a sus 70 años ese aire de artista primero de su clase que sabe que el éxito se cimenta en despojar de toda teatralidad la relación con su público y en un mandato único: ejercer la fascinación.
Tuvo emotivas palabras de cariño para su mujer, Miranda, quien estuvo presente junto con los cinco hijos que tienen, y a la que dedicó la canción “Ne me quitte pas”, del cantautor francés Jacques Brel, “el más grande poeta de la historia de la música pop” dijo.
“Después de ustedes lo que más he querido en mi vida es a mi mujer”.
