Santo Domingo.- La consultora global McKinsey proyecta cambios en el acceso, el trabajo clínico y los modelos de atención, lo que podría convertirse para República Dominicana en una oportunidad que podría convertir esa transformación en mejores servicios.
Consultar síntomas, comprender resultados y recibir seguimiento mediante inteligencia artificial podría convertirse en una vía habitual de acceso a la salud.

En su informe The AI-powered future of care, McKinsey anticipa una transformación que alcanzará a pacientes, profesionales, centros médicos y aseguradoras.
Las cifras detrás del cambio
El análisis presenta tres datos que dimensionan su alcance en Estados Unidos: entre el 16% y el 22% de las reclamaciones ambulatorias corresponden a componentes de atención potencialmente realizables mediante IA.
Esos servicios representan entre el 13% y el 19% del gasto ambulatorio.
Esta proporción no equivale a un ahorro estimado.
La IA podría realizar una parte sustancial de las tareas centrales de ocupaciones que reúnen a 11 millones de los 19 millones de trabajadores sanitarios, cerca del 60. Esto no significa que esos empleos desaparecerán.
McKinsey prevé que la tecnología ayudará a absorber demanda desatendida y permitirá concentrar el trabajo humano en decisiones complejas, procedimientos y relaciones de confianza.
También anticipa tratamientos más personalizados y futuras intervenciones apoyadas en robótica.
Materializar ese potencial exige seguridad, protección de datos, capacitación y supervisión. Las estimaciones describen posibilidades, no una implementación generalizada.
¿Qué significa para República Dominicana?
Aunque estas cifras no pueden trasladarse directamente al país, plantean una pregunta relevante: ¿cómo utilizar la IA para que más personas reciban atención oportuna?
Una agenda dominicana podría comenzar con aplicaciones supervisadas para orientar al paciente, dar seguimiento a enfermedades crónicas, explicar indicaciones y facilitar la continuidad de la atención.
En turismo de salud, también sería pertinente explorar el acompañamiento antes del viaje y después del regreso al país.
El criterio para evaluar estas iniciativas debe ser concreto: tiempos de espera, seguridad, comprensión del tratamiento y resultados clínicos.
La transformación más importante será que la tecnología permita atender mejor a más personas, sin perder la confianza ni la cercanía que exige cuidar la salud.
Esta información está basada en un informe de McKinsey publicado el 28 de septiembre de 2026.