Honremos a Wiche
Aquí hay una serie de “revolucionarios” que todavía sienten que son perseguidos por el régimen de los 12 años de Balaguer.
Ser antibalaguerista era una moda que le “entallaba” a la perfección a todo el que se colocaba la careta de revolucionario.
Esto provocó que muchos movimientos integrados por reales patriotas fueran penetrados por verdaderos farsantes, contribuyendo a la desaparición de la gran mayoría de ellos.
Es una época que todavía no se puede analizar con objetividad, dado los grandes intereses que la aupan o la rechazan.
Pero desde la óptica de los deportes, no hay duda que en 1974 República Dominicana dio un giro de 180 grados con el montaje de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La construcción de modernas instalaciones prendieron el motor de arranque.
Balaguer respaldó esa entonces gigantesca y pesada empresa, pero la historia no se puede escribir sin otros nombres que fueron fundamentales en la consecución de ese objetivo.
Juan Ulises García Saleta- Wiche- a quien en un momento hasta lo tildaron de “loco” por aupar ese proyecto, es la figura más cimera, y por ello es que creo que el Centro Olímpico debe llevar su nombre.
