Héroes anónimos
Es natural que en la euforia del triunfo sólo salgan a relucir los nombres de las figuras más visibles y se echen a un lado muchos héroes, quienes a pesar de sus grandes aportes se quedan en el anonimato.
En el primer campeonato logrado por los Gigantes del Cibao no sucedió la excepción, razón por la que compartiré con ustedes sobre estos héroes anónimos.
En el terreno hubo muchos aportes extraordinarios, resaltando los que hicieron los instructores Wellington Cepeda y Franklin Bravo en pitcheo; Julio Bruno y Reymond Núñez en bateo; los coaches de banca Abraham Núñez, Bonny Castillo y Mauricio González, quienes en la mayoría de los casos estaban trabajando juntos por primera vez.
Reymond, Abraham y Mauricio debutaron como coaches en la Liga en esta campaña.
Cepeda, quien no es de mucho hablar, desde el primer día de entrenamientos ordenó el cuerpo de lanzadores, haciendo una labor fuera de serie con un cuerpo monticular repleto de lanzadores muy jóvenes por un lado y por el otro de muy veteranos, logrando una gran mezcla.
Cepeda es el instructor de lanzadores de más alto nivel que tiene el país en los circuitos minoritarios, ya que trabaja en doble “A” con Arizona Diamondbacks.
Su cotización es alta en los Estados Unidos, siendo visto con el potencial para trabajar en las Grandes Ligas.
Otro gran héroe anónimo es el encargado del terreno José Alfredo Sánchez (Felo), quien mantiene el Julián Javier como el mejor del país.
Otros héroes que no salieron a la luz son Félix Francisco y Braly Núñez (Operaciones de Béisbol), Yissel Infante, la incansable administradora; Marianela Taveras, su asistente, y Papo Romero, un gran entusiasta, entre otros.