Santo Domingo.- Al retroceso que vive la sociedad en cuanto a la pérdida de valores y la sana convivencia, atribuyó el padre José Luis Hernández los hechos violentos ocurridos en el país, fuera de la cotidianidad.
Entre estos figuran el caso de una hermana que ultimó a otra menor en San Francisco de Macorís; una madre que mató a su hija en Santo Domingo Este; el hijo que mató a su madre y hermano, al igual que el hallazgo de las mujeres decapitadas en la comunidad de Macasías, provincia Elías Piña.
Hernández de la Parroquia Ascensión del Señor en el residencial Carmen María en las inmediaciones de la República de Colombia, entiende que eso es preocupante y debe llamar la atención porque las instituciones públicas y privadas, y hasta las iglesias es poco lo que hacen para revertir la situación.
“No hay dudas de que la sociedad dominicana ha ido dando pasos hacia atrás con lo que tiene que ver con los valores y la sana convivencia; antes teníamos un ambiente amigable, saludable, en que todos nos tratábamos bien y los muchachos saludaban a los mayores, a veces hasta poniéndose de rodillas”, reaccionó el religioso entrevistado por EL DÍA tras rememorar que los vecinos en tiempo atrás, eran como padres para los jóvenes.
Reina desconfianza
Significó que hoy se vive una situación difícil en la sociedad, donde no se trabaja los valores y el seno la familia, con muchas contradicciones y donde la gente lo que apuesta es salir solo adelante, desconfiando de las instituciones públicas, muchas a su entender que no sirven para nada.
“Me refiero específicamente a las que tienen que ver con la aplicación de justicia, la Policía Nacional, la gente se toma la justicia por sus propias manos, entonces como sociedad hemos fracasado y se está sacando a Dios de todas partes, y eso es muy preocupante, espacios vacíos… y se mete el diablo”, deploró.
Insistió que se apuesta al dinero, el derroche, lujos, y esas son señales muy malas, y en las escuelas los estudiantes tienen el salten por el mango y los maestros están con miedo, hay un código del menor que protege a los infantes y otro de ética que tampoco se respeta.
“También hay muchos padres que muchas veces no son padre na y que no crían a sus hijos en el respeto, en la solidaridad como teníamos antes, todo eso está generando un clima de violencia donde nadie se siente seguro ni dentro ni fuera de su casa o el vecindario, entonces eso debe llamar poderosamente la atención y la misma iglesia es poco lo que hace”, enfatizó el religioso.
Adelantó que no sabe dónde irá a parar la situación porque aun cuando se intenta hacer algo la gente no participa; citó el caso de la iglesia, donde en ocasiones se proponen hacer encuentros de parejas y de familias y quienes acuden son los abuelos, pero quienes están criando no se acercan y los que menos necesitan, el poder de convocatoria no surte efecto.
“Uno los invita a una charla, seminario, un taller o algo y no van… allá en La Cuarenta convocábamos y no van, en una oportunidad que invitamos a un encuentro de pareja que lo necesitaban no van, las escuelas no trabajan eso, justo en esos días un hombre mató a hachazo a su mujer y le pegó fuego”, detalló Hernández quien antes estuvo a cargo de la Parroquia San Pablo Apóstol de Cristo Rey.
Falta formación
Hernández asegura que aun cuando los casos no envuelvan a los dominicanos, a las personas que incurren en esos hechos les falta formación porque no tienen nada en la cabeza, ni inteligencia emocional, apoyo familiar ni resiliencia.
“No sé dónde vamos a parar porque en el futuro pinta una situación muy desagradable”
José Luis Hernández
Padre de la Iglesia Ascensión del Señor