Hay que ver para creer
Los reportes sobre los preparativos de la delegación dominicana que irá a los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 indican que todo marcha a pedir de boca.
Sin embargo, al paso del tiempo me he convertido en incrédulo, porque todos los días, en todos los estadios se producen hechos inimaginables.
Bajo esa premisa, no se sabe en quién creer, ya que lo que hasta hace poco era verdad irrefutable, ahora es mentira colosal.
Hay que dudar, estar “chivos” y no caer en “ganchos”, una cultura inducida desde la época de la dictadura de Trujillo, pero que mantiene vigencia. Por eso, cada día la gente cree menos, calla, siente temor, e incapacidad de reclamar sus derechos.
En definitiva, es una sociedad cómplice hasta el tuétano de todo lo malo que ocurre en sus propias narices, que acepta todo sin chistar.
Debido a ese criterio cada vez más socorrido, hay que saludar el anuncio de que la delegación dominicana está en condiciones de realizar un exitoso papel en los Panam de Toronto 2015.
El resultado de medallas, será el mejor testigo.
Y como Santo Tomás: “ver para creer”, porque creer lo que se dice aquí, es una tremenda odisea.
