Hay discriminación
La discriminación en en diversas áreas del deporte es una realidad incuestionable.
En la búsqueda por alcanzar la mayor aspiración de un atleta, que es escalar al Salón de la Fama de cualquier deporte, y más, cuando el alcance de este objetivo significa una mejoría en el nivel económico, como es el caso de República Dominicana.
A los inmortales dominicanos, por ley, les toca una pensión de unos 35 mil pesos mensuales.
Cuando un atleta acumula millones producto por contratos, como es el caso de peloteros y baloncestistas, muchos (atletas, periodistas y hasta fanáticos) entienden que éstos no necesitan esos recursos y que les quitan la oportunidad a otros que están en pésima situación económica.
En ese aspecto no estoy de acuerdo, dado que si usted acumuló méritos para alcanzar la cima, como es el Pabellón de la Fama, se le entregue ese dinero, porque se ganó esa elección en buena lid (aunque, por ética, debían dejarlo para otros que sí lo necesitan).
Ahora, también hay que decir que son muchos los que teniendo méritos más que suficientes quedan por años fuera de la inmortalidad, y por ende, sin recibir ese dinero que le asigna el Estado.
En algunos casos se utilizan los servicios de lobistas (cabilderos) para ser electos, y quienes no tienen esas posibilidades, lamentablemente, quedan fuera .
Eso simplemente es pura discriminación, situación que debiera erradicarse por siempre.
