Hasta que no maten uno, seguirá el show
En busca de mantener o subir a un boxeador en las clasificaciones de los diferentes organismos, se está haciendo y permitiendo “lo que nunca se ha hecho”, y también “ lo que no debe hacerse”.
El público que asistió el lunes a la velada en La Romana, donde Javier “El Abejón” Fortuna trituró a Francisco “El Ajogao” Lorenzo, debe estar conforme con el resultado.
Este combate, desde que se anunció su realización, se sabía que iba a resultar una verdadera masacre.
“El Ajogao” es un boxeador que debería estar retirado desde hace meses, debido a que ya no cuenta con las mínimas condiciones para seguir en ese oficio. Es un hombre explotado por los golpes recibidos en peleas con púgiles muy superiores.
Además, los años no perdonan y si no me equivoco, este “señor” debe estar rondando los 50 años de edad.
Cuando se anunció este combate pensé que iba a ser objetado por la Comisión Nacional que preside el colega Franklin Núñez.
La casi totalidad de los lamentables sucesos que se originan en este deportes es por la falta de previsión de las autoridades.
Aquí ya es hora de que la licencia a Lorenzo y otros se revise sin dilación.
