Hacienda Unicornio: el refugio montaña susurra historias en Jarabacoa

Fue concebida por Fernando Báez, pionero de la fotografía y la producción cinematográfica. Diseño. Fue responsabilidad de su pareja, la cantante María Cordero.

Punto de encuentro para amigos, artistas, colegas y familias.
Punto de encuentro para amigos, artistas, colegas y familias.

SANTO DOMINGO.-Hay lugares que no se describen, se sienten. La Hacienda Unicornio es uno de ellos. Basta cruzar su entrada para entender que no se trata sólo de una propiedad enclavada en la montaña, sino de un espacio pensado para reconectar con lo esencial: la naturaleza, la creación y la calma en un solo lugar.

Rodeada por la imponencia verde de Jarabacoa, la hacienda se levanta como un santuario discreto entre árboles y bruma. El aire es distinto; más limpio, más hondo. Aquí el tiempo parece caminar descalzo.

Espacio para el arte.

Sueño de montaña
La historia de Hacienda Unicornio nace del amor por la imagen y la tierra. Fue concebida por Fernando Báez, pionero de la fotografía y la producción cinematográfica en el país, quien imaginó un espacio donde el arte pudiera convivir con el paisaje sin violentarlo. Su diseño fue responsabilidad de la cantante María Cordero, la compañera de Fernando.

María Cordero explicó que el proyecto está profundamente vinculado a la evolución de la industria cinematográfica dominicana. “Aquí se han creado muchos proyectos audiovisuales de gran valía para el país”, expresó, resaltando la pasión de Fernando Báez por la fotografía y compromiso con la identidad dominicana.

Punto de encuentro
Para Fernando Báez, la hacienda era más que una propiedad. Era un punto de encuentro lejos del ruido urbano, un lugar para crear, compartir y respirar.

Su visión era clara: crear un lugar donde la creatividad fluyera con la misma naturalidad con la que corre el río Yaque del Norte en esta región. No un retiro aislado, sino un punto de encuentro para amigos, artistas, colegas y familias que necesitaran escapar del ruido urbano.

Vocación de hogar
Hacienda Unicornio cuenta ocho habitaciones y 26 plazas equipadas con todas las comodidades, pero su verdadero lujo no está en las habitaciones, sino en el entorno. Piscina rodeada de vegetación, áreas recreativas, mesas de billar y espacios abiertos que invitan a practicar retiro de silencio, yoga, pilates o tai chi bajo el cielo azul de la montaña.

Turismo interno
Más que una escapada de montaña, afirmaron que este proyecto representa una apuesta por el turismo interno, el cine nacional y la valorización de escenarios naturales únicos. En Hacienda Unicornio, el legado se transforma en presente. Y la montaña, en protagonista.

Apuesta al turismo interno.

Legado

—Preservar y crear
Tras la partida de Báez en 2018, su legado continúa vivo gracias al compromiso de su familia y de Unicornio Films. Cada rincón de la hacienda guarda esa intención: preservar, compartir y crear.