¿Golpe al bolsillo dominicano? El cierre del Estrecho de Ormuz dispararía combustibles y alimentos
Expertos advierten que si se bloquea el paso por donde fluye el 20% del petróleo mundial, la inflación impactaría directamente a República Dominicana
Santo Domingo.' El eventual cierre del estrecho de Ormuz tendría un impacto directo en la economía de República Dominicana, principalmente a través del aumento del precio del petróleo, el encarecimiento de los fletes y una presión inflacionaria que afectaría combustibles, alimentos y energía eléctrica.
Así lo advirtieron el geopolitólogo y diplomático Iván Gatón y el politólogo Luis González, al analizar la escalada de tensiones en Medio Oriente en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.
El estrecho de Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 20% del gas natural licuado, se ha convertido en uno de los principales focos estratégicos de la crisis, tras advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní y la reducción drástica del tráfico marítimo comercial.

“Estamos hablando del punto por donde sale la mayor reserva de energía del planeta. Si eso se interrumpe, el efecto será inflacionario en el mundo entero”, afirmó Gatón.
Un punto geoestratégico clave
El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Aunque tiene unos 34 kilómetros de ancho, los canales de navegación para grandes buques apenas alcanzan tres kilómetros por dirección, lo que lo convierte en un paso vulnerable.
En sus márgenes se encuentran potencias energéticas como Irán, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
“Irán tiene un millón y medio de kilómetros cuadrados y comparte frente a Qatar la mayor reserva de gas del mundo. Todo eso tiene que salir por el estrecho de Ormuz”, explicó Gatón.
El experto recordó que sin gas no hay fertilizantes y sin fertilizantes no hay producción agrícola. “El ser humano es un aparato digestivo con un cerebro como anexo. Si no hay comida, cualquier gobierno cae”, enfatizó.
El impacto para República Dominicana
Aunque República Dominicana no compra directamente petróleo iraní, el efecto se sentiría por la dinámica global de oferta y demanda.
“Independientemente de dónde compremos el petróleo, si el precio sube a nivel global, nos afecta. Si un país lo calculó a 50 o 55 dólares y sube a 80, el impacto fiscal es inmediato”, advirtió Gatón.
Luis González coincidió en que el alza del crudo arrastraría el costo del transporte internacional.

“Suben los fletes, sube todo el transporte global. Si esto se prolonga y eventualmente Irán logra cerrar el estrecho, el impacto sería mayor”, señaló.
Ambos analistas recordaron que las economías aún no se recuperan completamente del impacto fiscal dejado por la pandemia del COVID-19, lo que agrava cualquier choque externo.
La disputa entre potencias
Más allá del petróleo, el conflicto responde a una disputa mayor por el equilibrio global de poder.
Gatón citó la teoría de la “trampa de Tucídides”, popularizada por el politólogo Graham Allison, que plantea que cuando una potencia emergente desafía a otra en declive, el enfrentamiento suele ser inevitable.
“Es una lucha entre grandes potencias. China está creciendo y Estados Unidos intenta contener ese avance”, explicó.
González añadió que el 80% del petróleo que vende Irán tiene como destino China, lo que convierte el estrecho en una pieza clave del ajedrez geopolítico.
“Es un juego de ajedrez. No puedes enfrentar directamente a China, pero puedes presionar sus fuentes de suministro energético”, sostuvo.
El politólogo subrayó que la mayoría de los países de la zona mantienen alianzas militares con Estados Unidos, excepto Irán, lo que eleva la tensión regional.
Energía, tierras raras y seguridad alimentaria
Gatón destacó que la región no solo concentra petróleo y gas, sino también recursos estratégicos como tierras raras, esenciales para la tecnología moderna y la industria militar.
“De 64 elementos críticos en el planeta, China domina la gran mayoría, especialmente en refinación. El 90% de la capacidad instalada de procesamiento de tierras raras está en China”, explicó González.
En ese contexto, cualquier conflicto que altere las rutas energéticas repercute en los mercados internacionales y en países importadores como República Dominicana.
Inflación y costo de vida
Para una economía dependiente de importaciones energéticas, el impacto sería múltiple: combustibles más caros, electricidad con mayor presión sobre el subsidio estatal, aumento en precios de alimentos por encarecimiento del transporte y fertilizantes, y posibles ajustes fiscales.
“El cóctel es imprevisible porque se suman factores: tensiones bélicas, economías debilitadas tras el COVID y mercados energéticos sensibles”, advirtió Gatón.
Ambos especialistas coinciden en que, aunque el cierre formal del estrecho no se ha materializado, la sola reducción del tránsito marítimo ya genera incertidumbre y volatilidad en los mercados.
Un tablero que trasciende Medio Oriente
La tensión involucra también a Israel, cuya rivalidad histórica con Irán añade un componente de seguridad regional. Según González, el conflicto no puede analizarse de forma aislada.
“Es un capítulo más de la gran serie que es la lucha por el poder global”, afirmó.
En ese escenario, República Dominicana, como economía pequeña y abierta, no tiene influencia directa sobre el conflicto, pero sí está expuesta a sus efectos.
Si el estrecho de Ormuz se cerrara, el impacto no sería solo geopolítico, sino tangible en el bolsillo de los dominicanos, con presiones sobre combustibles, alimentos y transporte.
