Santo Domingo.- Desde 2021 se detectó en el país la Peste Porcina Africana (PPA). Desde entonces, las autoridades batallan con esta enfermedad, causada por un virus altamente contagioso que afecta exclusivamente a los cerdos. En ese momento se planteó la eliminación total de los animales, aunque algunos sectores indicaron que no era factible por su impacto social y económico. Sin embargo, se inició el sacrificio y la indemnización de los productores que registraron casos positivos.
Ahora el Gobierno trabaja en una serie de protocolos para declarar algunas áreas del país libres de la Peste Porcina Africana, expresó Abel Madera Espinal, director general de Ganadería, al explicar que varias provincias del sur y Samaná tienen varios meses sin registros de la enfermedad, de acuerdo con las analíticas que se realizan cada mes.
Madera Espinal explicó a El Día que la erradicación resulta difícil debido a que no existe una vacuna contra la enfermedad. No obstante, afirmó que el Gobierno mantiene los esfuerzos para eliminarla y aseguró que está bajo control.
“En todo el año solamente hubo un aumento en el mes de junio, después se han mantenido entre diez y ocho casos, tenemos meses incluso de cuatro casos y así, y en materia de inversión pública hay meses que se han compensado ochocientos, quinientos mil pesos, porque son productores pequeños que salen”, indicó.

Indemnizaciones
El año pasado se destinó una inversión superior a RD$300 millones para el pago de indemnizaciones por la enfermedad. Para este año, el monto ronda los RD$50 millones y se estima que cerrará por debajo de RD$70 millones y podría situarse entre RD$35 millones.
El director general de Ganadería señaló que el país también ha avanzado en las analíticas para detectar la presencia de la enfermedad. Explicó que la cantidad de productores que realizan pruebas de forma permanente pasó de 250 a más de 1,000.
Agregó que también se ha reforzado la capacitación de estos productores para evitar la propagación de la Peste Porcina Africana.
Sin embargo, reconoció que las granjas de traspatio representan un reto, debido a que muchos productores continúan en la informalidad.
Bioseguridad
Al explicar la diferencia entre un productor formal y uno informal, Madera Espinal señaló que esta condición está determinada por las medidas de bioseguridad que se aplican en la granja.
Explicó que anteriormente la clasificación dependía de la cantidad de cerdos, pero ahora existen requisitos específicos, entre ellos el cambio de ropa, el lavado de pies y manos y la fumigación de los vehículos que ingresen alimentos o piensos.
“Hay un sinnúmero, un protocolo para la granja. Tiene que tener una granja perimetral bien cerrada, controles de roedores, controles de plagas, vallas pajareras”, destacó.
Precio del cerdo
En cuanto al precio del cerdo, explicó que ha registrado fluctuaciones al alza, aunque actualmente mantiene un nivel razonable, similar al que se manejaba anteriormente.
En granja, el precio se sitúa entre RD$140 y RD$150 por kilo, un nivel que, según indicó, permite mantener un balance tanto para el productor como para el comercio.
“Eso es un balance interesante y, a pesar de que la enfermedad durante años ha hecho estragos, mantiene un precio diríamos razonable”.
Granjas de traspatio
Sobre las razones por las que no se han eliminado las granjas de traspatio, el funcionario explicó que se trata de un asunto social y económico que requiere una evaluación cuidadosa.
Señaló que muchas personas dependen de esta actividad para sostener a sus familias y cubrir la educación de sus hijos.
Indicó que el presidente mantiene especial cuidado con los pequeños productores y con este sector de recursos limitados, debido a que la crianza de cerdos constituye una fuente de ingresos difícil de sustituir.
Madera Espinal explicó que para los pequeños criadores resulta difícil encontrar otra actividad productiva, debido a que su experiencia se concentra en la crianza de cerdos.
Agregó que, aunque el Gobierno ha intentado reorientar a algunos productores que han resultado positivos, estos regresan a la actividad porque es a lo que se dedican y lo que saben hacer.
Consideró que el Estado ha acertado al proteger y educar a este segmento de pequeños productores, por lo que los esfuerzos están concentrados en fortalecer la educación dentro de esta parte de la cadena productiva.
“Nos estamos dedicando a llevarle educación para que ellos sepan cómo criar, porque fíjate que se puede criar cerdo, pero tiene que haber un cambio de cultura de la crianza de cerdo”.
El Gobierno de República Dominicana continúa respaldando a los productores que resultan positivos. Madera Espinal destacó que los casos registrados corresponden a productores de menor escala, principalmente de traspatio y sin condiciones de bioseguridad.
Subrayó que uno de los aspectos más importantes es que la enfermedad fue declarada bajo control por los organismos internacionales.

El proyecto de control de la peste africana está manejado desde el pasado año por Ganadería. Entre 2021 y 2024, datos periodísticos indican que el Gobierno destinó RD$1,952,494,016 para compensar a porcicultores, que alcanzaban los 700.
De esos recursos, el 33.3 % de este financiamiento, equivalente a RD$650,799,957, fue aportado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas, dos organismos que buscaban proteger sus fronteras.