Neil Pearson, químico y miembro sénior de GlaxoSmithKline Plc, el gigante farmacéutico británico, diseña una molécula que podría generar el primer antibiótico realmente nuevo de la industria en 30 años para combatir el ascenso de los “superbichos” que amenazan con matar a 10 millones de personas más por año para 2050.
Reacciones adversas, entre ellas posibles problemas oculares y cardíacos descubiertos en animales, obligaron a Pearson a recomenzar varias veces; cada readaptación de la estructura atómica del compuesto exigió una nueva serie de pruebas para demostrar que era seguro y eficaz.
Pearson lo compara a un juego de serpientes y escaleras. “No tengo muchas escaleras, pero tengo toneladas de serpientes”, dijo.
La industria farmacéutica no ha creado nuevo un antibiótico totalmente original desde que Eli Lily & Co. descubrió la daptomicina en 1984, según Pew Charitable Trusts.