Miami.-El béisbol de Grandes Ligas no tiene claro cuál es el impacto inmediato de la decisión del presidente estadounidense Barack Obama de reanudar las relaciones diplomáticas con Cuba.
Debido al embargo económico de Estados Unidos contra la isla, cualquier beisbolista que abandone Cuba tiene que obtener una licencia del Departamento del Tesoro estadounidense antes de fichar con algún equipo de las Grandes Ligas.
Estos jugadores usualmente establecen su residencia legal en terceros países como México o República Dominicana, para poder declararse agentes libres y firmar pactos millonarios.
Grandes Ligas indicó ayer que “sigue de cerca el anuncio de la Casa Blanca”, y agregó que “no hay suficientes detalles para realizar una evaluación realista”.
“Estaremos pendientes a este importante acontecimiento, y mantendremos a nuestros equipos informados sobre cualquier impacto que esto pueda tener en la forma en que operan con cualquier asunto relacionado con Cuba”, agregó la oficina del comisionado.
Beneficios para jugadores
El restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba beneficiará a los jugadores antillanos.
El académico Jesús Arboleya señaló en un artículo en el blog progresosemanal.us que los empresarios del béisbol estadounidense también son afectados por ese sistema de contratación de cubanos que impone el embargo, porque les hace pagar fabulosos contratos.
El periodista cubano Oscar Sánchez, del periódico oficial Granma, dijo que: “los jugadores cubanos están privados de una relación normal con las GL”.