Ganando fortaleza

Dilenia Cruz
Dilenia Cruz

“Lo que no te mata, te fortalece”. Aquí un fragmento de la entrevista de Gabriele Ten Hövelcon al creador de Constelaciones Familiares, Bert Hellinger, que enseña a convertir malas experiencias en fuerza.

“Todo lo que lamento, lo excluyo. Todo lo que acuso, lo excluyo. A cada persona que despierta mi enojo, la excluyo. Cada situación en la que me siento culpable, la excluyo.

Y yo estoy empobrecido cada vez más. Camino inverso sería: Todo lo que lamento, lo miro y digo: Sí, así fue y lo incorporo en mí con todo el desafío que representa para mí. Digo: Haré algo contigo. Ahora te tomo como fuente de fuerza, sea como fuere.

Miro todo por lo que haya acusado a alguien y digo: Sí. Miro a mi alrededor, para ver cómo obtengo de otro modo aquello que me perdí y miro la fuerza que tengo para lograrlo yo mismo, sin que se lo pida a otro.

Después lo incorporo en mí y se transforma en fuerza.

Lo mismo es válido para las culpas, que todos queremos negar y echar. Las miro y digo: Sí. Las culpas tienen consecuencias y yo consiento esas consecuencias, transformándolas en algo. Las culpas se transforman en fuerza y, de esta manera, también crezco.

El movimiento básico es siempre el mismo: en lugar de excluir, incorporar. Al respecto, una observación sorprendente. Cuando incorporo lo que había rechazado, lo doloroso, lo que me genera culpa o por lo que me siento injustamente tratado, lo que fuese… no todo cabe en mí cuando lo incorporo.

Hay algo que permanece fuera. Al consentir plenamente, lo que se internaliza en mí es sólo la fuerza. Lo demás simplemente queda fuera y no me infecta. Al contrario, me desinfecta, purifica. La escoria queda fuera y las brasas penetran en el corazón.