
Pat Murphy le preguntó a Erick Fedde antes del partido del viernes: ¿Cómo veía a los Cerveceros cuando estaba en el dugout contrario?
«Un grupo de fajadores», fue la respuesta que recibió el mánager. «En un parpadeo, te anotan cuatro carreras».
En un esperado duelo entre los dos equipos más ganadores de las Grandes Ligas, los Azulejos fueron los primeros en parpadear, y los fajadores de los Cerveceros aprovecharon al máximo las oportunidades que les dieron para lograr una victoria por 7-2 en el Rogers Centre.
Este partido se basó en la paciencia. Un formidable duelo de lanzadores entre Freddy Peralta y Shane Bieber mantuvo el juego sin carreras hasta la sexta, con ambos abridores registrando líneas casi idénticas antes de que los Cerveceros encontraran la ventaja.
Peralta (16-5) permitió un solo imparable y ponchó a ocho bateadores, para quedarse con la víctoria.
Entonces llegó esa gran entrada, con todos los detalles, grandes y pequeños, que ayudaron a este equipo a alcanzar el mejor récord de la liga.
Un turno al bate a la vez, los Cerveceros armaron una sexta entrada de cinco carreras. Comenzó con Andruw Monasterio, quien conectó un jonrón solitario para abrir el marcador. Dos bateadores y un sencillo de Brice Turang después, Bieber quedó fuera del juego, y Milwaukee se puso a trabajar contra un bullpen de los Azulejos con problemas. Una base por bolas, dos sencillos y un doble llevaron a cuatro carreras más en el marcador.
Realmente no se puede dar el lujo de parpadear contra estos muchachos.