Francia es el segundo mayor productor de vinos en cuanto al volumen, después de caer por detrás de Italia el año pasado, según la Organización Internacional de Viñedos y Vino, seguida por España, Estados Unidos y Argentina.
La inversión en una pequeña o mediana empresa ofrece un 50 por ciento de reducción impositiva a las personas con activos gravables netos de más de 1,3 millones de euros en Francia. El plazo para declarar el patrimonio en activos vence a mediados de junio.
“Queremos que los inversores entiendan el vino específicamente”, dijo Patrick Ribouton, quien está a cargo de la diversificación de productos en una división del gestor de activos La Française y encabeza un proyecto de renovación para Le Chateau La Tour de Segur.