Bloomberg.-Renault SA se transformó en la última víctima de las repercusiones del escándalo diésel de Volkswagen AG después de que fiscales de París abrieran una investigación preliminar por las emisiones de vehículos de la compañía francesa, borrando hasta 1,500 millones de euros (US$1,600 millones) de su valor de mercado.
Jueces investigadores franceses supervisarán el caso abierto el jueves, el mismo día en que las autoridades estadounidenses anunciaron una investigación sobre las acusaciones que indican que Fiat Chrysler Automobiles NV utilizó un software informático para falsear las pruebas de emisiones de sus modelos diésel.
La automotriz Renault –que no vende vehículos en Estados Unidos– enfrenta denuncias que señalan que sus autos representan un peligro de contaminación, dijo una vocera de la fiscalía en una entrevista telefónica.
El sector automovilístico ha estado sometido a un mayor control desde que los reguladores estadounidenses descubrieron en septiembre de 2015 que Volkswagen había instalado un software para detectar cuándo se sometían a prueba las emisiones diésel y que desactivaba los sistemas anticontaminación durante la conducción habitual.