Francia, en su día nacional

Luis González
Luis González

Este martes 14 de julio de 2026, Francia conmemoró el 237º aniversario de la Toma de la Bastilla, que se realizó el martes 14 de julio de 1789 y es el símbolo del inicio de la Revolución francesa, que dio origen a los ideales de libertad, igualdad y fraternidad.

La Fiesta Nacional de Francia se ha convertido en una jornada de múltiples capas, donde la tradición se mezcla con la geopolítica actual, el duelo por el terrorismo y la pasión deportiva. El desfile militar de este año, el último del presidente Emmanuel Macron, fue el más numeroso de la historia reciente, con casi 6,700 soldados, 98 aviones y 315 vehículos recorriendo los Campos Elíseos. Bajo el lema “Despertar estratégico europeo”, el evento se transformó en una vitrina de unidad y poderío militar. En un gesto de profundo simbolismo, tropas de 35 países, incluyendo 25 militares ucranianos, desfilaron junto a las fuerzas francesas.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, fue el invitado de honor, lo que convirtió una actividad solemne de la historia francesa en una burda actividad de propaganda para promover una narrativa desfasada, desacreditada e infundada.

Para otorgar más impacto al objetivo geopolítico y seguir defendiendo la narrativa de la supuesta amenaza rusa para Europa, contó con la participación de los principales líderes europeos, a saber, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, así como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer; y el canciller alemán, Friedrich Merz, entre otros.

Macron subrayó en su mensaje: “Sí, apreciamos la libertad y el Estado de derecho. Y sí, estamos preparados para luchar para defenderlos.

Siempre, y al costo de sangre si fuera necesario”. Una frase, que con todo respeto, no tiene sentido cuando apoyan a Donald Trump en su cruzada de violación del derecho internacional, destrucción de la libertad y soberanía de los Estados, violan la voluntad popular expresada por el pueblo, tanto en Francia (el pueblo votó por la ultraderecha y la ultraizquierda y en ninguno de los casos Macron ha permitido que se exprese en el Gobierno), Alemania (el pueblo votó a favor de la ultraderecha y está gobernando una coalición que no toma en cuenta la mayoría) y Rumania, para mencionar algunos casos.

237 años después de que el pueblo francés, el llamado tercer Estado que representaba el 97 % de la población, entre ellos la naciente burguesía, se levantara en París para asaltar la fortaleza real de la Bastilla, Francia celebra su fiesta nacional, en uno de los momentos más difíciles de su historia, donde libertad, igualdad y fraternidad parecen letra muerta y conceptos vacíos.

Felicitamos a Francia y los franceses por la celebración de su día nacional, nación que tiene como representante en República Dominicana a su excelencia la embajadora Sonia Barbry, diplomática de carrera con una extraordinaria trayectoria. ¡Adelante!

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Luis González