Finalmente, el cambio de la matriz
La anunciada inversión de unos RD$13,000 millones en la zona de San Pedro de Macorís para la construcción de una nueva terminal de gas natural licuado (GNL) nos llena de satisfacción, por cuanto con ella se consolida el inicio del proceso de cambio de la matriz de generación eléctrica del país.
Con estas inversiones se cumple nuestra teoría de que solo produciéndose más energía, más barata, es que podrá haber más dominicanos pagando electricidad, eliminándose de esta manera el déficit. La teoría de ganar, ganar.
La visión y compromiso de Juan Vicini Ll., y sus socios Arturo Santana y Carlos Martí, ambos pioneros exitosos en el negocio del gas, junto a los demás inversionistas, ha permitido emprender el camino de convertir a gas el parque energético de San Pedro de Macorís, pero además facilitará la incorporación plena de las tres unidades de 100 MW cada una, de la Cogentrix, la cual desde su instalación apenas ha tenido participación en el sistema eléctrico interconectado debido a sus altísimos costos de producción.
A esta inversión se une la construcción iniciada por la CDEEE de dos unidades de generación en base a carbón mineral de 384.9 MW brutos cada una, en la zona de Punta Catalina, Baní.
Ahora toca prepararnos para el segundo gran eje de la ecuación. Me refiero a la sincerización de tarifas y su consecuente cobro a todos los usuarios, grandes y pequeños, poderosos o requirentes de un subsidio directo.
El segundo gran eje después del cambio de la matriz, es el cobro del la energía servida. Cobro que deberá ser acompañando de la reducción de las pérdidas técnicas.
El cambio de la matriz hará al país más competitivo, logrará reducir los requerimientos de divisas y el subsecuente endeudamiento. Ahora nos toca prepararnos para cobrar lo servido.
