Santiago.-En los últimos años se ha hecho trillada la práctica de que familiares continúen el legado de artistas que partieron físicamente, pero que dejaron una impronta en el ritmo autóctono, el merengue.
Esos parientes con talentos y tiempo en el arte están haciendo camino al andar, basado en las mismas canciones, producciones y estilos de interpretar de los referidos exponentes, como es el ejemplo de Jandy Ventura (hijo de Jhonny Ventura ), así como Zulinka, hija de Rubby Pérez, quienes lideran las orquestas que fueron de sus progenitores.

Lo siguen
Aunque ellos fueron integrantes de las agrupaciones como del parte del frente y vocalistas, asumieron darle continuidad al legado de sus padres y mantener esa presencia musical que los referidos merengueros lograron por más de cinco décadas. Jandy, ha grabado producciones en homenaje al Caballo Mayor, interpretado por él y por varios de sus homólogos, entre los que figuran: Milly Quesada, Sergio Vargas, Miriam Cruz, Eddy Herrera, Roberto del Castillo y Alex Bueno, entre otros nacionales e internacionales.

También, ha realizado espectáculos, giras y productos bajo la marca del merenguero, para mantenerlo vivo en presentes y futuras generaciones.
En tanto, Zulinka Pérez, la hija de la ‘la voz más alta del merengue’, junto a su esposo Miguel Báez, continúa con la agrupación de su progenitor, e interpretando el dilatado repertorio en el país, como en el extranjero. Otros herederos similares se observan en Willy Hierro, hermano de uno de los fundadores de la orquesta La Gran Manzana, Henry Hierro, quien recién inicia esa continuidad del legado del también interprete francomacorisano de ‘Tu besos’. “Mi hermano dejó un legado increíble y para mí es un honor seguirlo manteniendo viva su música y su mensaje para nuevas generaciones.

Siento que con seguir su trabajo no sólo honro su memoria, sino que también comparto con el mundo lo que èl dejó, todo lo que aprendí como artista y como persona”, enfatizó el cantante, quien impulsa el proyecto “La Orquesta Hierro”.
Beneficio
Willy entiende que es beneficioso para el ritmo merengue y para el público que los familiares le den continuidad al proyecto; “así no se pierde esa música”; al tiempo de que en su caso grabará nuevas canciones sin salirse de la línea musical del maestro Hierro. Robles recordó que en el merengue de acordeón tiene los ejemplo de Fary Henríquez (hijo de Tatico Henríquez) y el de Raúl y Nixón Román, hijos del maestro Rafelito Román, siguen tocando su música.
Luego de la partida de su progenitor, tanto Raúl como Nixón han desarrollado sus propios proyectos y trayectorias. Ambos sumaron a sus propuestas la música de su mentor.
Lo que se deja
El legado es todo lo que se deja o transmite a los sucesores, ya sea material o inmaterial.
Más reciente
El hermano de Raffy Matías recientemente se presentó en la televisión dominicana, con la orquesta de ‘la voz más dulce del merengue’ para continuar llevando la música y el estilo romántico que caracterizó al artista vegano. En otros géneros.
En la bachata, la agrupación Los Herederos del Swing, de Manny Jhovanny, continúan con la música del joven bachatero que popularizó ‘Hable de mí’. Asimismo, el cantautor Anthony Ríos Junior desde hace años interpreta los éxitos de su padre Anthony Ríos y en reiteradas ocasiones ha manifestado que luchará para que el mundo conozca su legado.
Opinión de maestro
El músico y maestro Juan Colón cree en el talentos y no en legado, al tiempo de valorar que esos hijos sigan la música de sus padres. “Yo creo en talento innato, si ese talento está ahí, debe desarrollarse; sin necesidad de utilizar la palabra legado”.
Seguimiento
— Pondera
El músico, compositor e investigador de música típica Juan Robles considera positiva la prolongación de los merengueros; “claro que es beneficioso para el ritmo, porque ellos son muy buenos intérpretes”.