Falencias educativas van desde lectoescritura, falta de habilidad laboral y dominio de segundo idioma

  • Causas. Académica del INTEC relaciona uso efectivo de recursos pedagógicos y didácticos dinámicos a pesar de la inversión.
  • Equipamiento. Escuelas carecen de laboratorios básicos, bibliotecas actualizadas o herramientas tecnológicas bien integradas

Falencias educativas

Santo Domingo.- Entre las carencias que impactan negativamente a los estudiantes del nivel primario, secundario y universitario, figuran una base académica débil en lectoescritura y razonamiento matemático; una desconexión histórica, muy pocas vivencias científicas y falta de dominio de una segunda lengua.

“Se observa falta de amor por las artes; igualdad y equidad en la distribución de los recursos y equipamiento tecnológico; manejan infraestructura deteriorada y con mantenimiento tardío o nulo ante la poca institucionalidad; los alumnos carecen de diálogo y concertación permanente y falta un currículo que forme para la ciudadanía responsable, basado en los pilares: educación, disciplina, trabajo y excelencia”

Ese análisis sobre el sistema educativo lo hizo Mónica Caram, coordinadora del Centro de Estudios Educativos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), al ser abordada en relación con la transformación integral de la educación contemplada a partir del decreto 309-26.

Mónica Caram, coordinadora del Centro de Estudios Educativos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)
Mónica Caram, coordinadora del Centro de Estudios Educativos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)

Ella, relaciona que estas carencias tienen implicaciones para los jóvenes que optan por ir a las universidades, ya que reciben una formación docente enfocada en contenidos y fragmentada, y muestran escaso interés por las actividades académicas y oportunidades de mejora en su formación en valores.

Hace referencia a la cultura mediática con antivalores; y entiende que hay que priorizar las relaciones primarias a la hora de tomar decisiones, ya que predominan los aspectos familiares, la amistad, lo sentimental y lo político-partidario, mientras los modelos sociales van del inmediatismo al dinero fácil. Además, observa que existen conflictos sindicales, una desconexión con la realidad y necesidades del siglo XXI.

Carencias estudiantes

Caram sostiene que en el nivel primario hay deficiencias graves en lectoescritura y matemática; muchos niños llegan a cuarto o quinto grado sin comprender lo que leen ni dominar operaciones básicas. Esto arrastra un efecto dominó: si no entiendes la base, no puedes procesar los contenidos más complejos que siguen.

“Existe una falta de integración de los recursos pedagógicos y didácticos dinámicos; a pesar de la inversión, muchas escuelas carecen de laboratorios básicos, bibliotecas actualizadas o herramientas tecnológicas bien integradas que hagan el aprendizaje interactivo”, detalló.

La educadora hace mención a una gestión ineficiente del tiempo escolar, ya que, aunque se implementó la Jornada Escolar Extendida, muchas veces esas horas extra se utilizan como "cuidado de niños" o actividades extracurriculares sin un norte pedagógico claro, en lugar de profundizar en las materias troncales.

En el nivel secundario, ella observa una desconexión entre el currículo y las habilidades del siglo XXI, dado que la enseñanza sigue muy enfocada en la memorización y no en el desarrollo del pensamiento crítico, la resolución de problemas, la programación o el dominio del inglés.

“Hay baja oferta y debilidad de la educación técnica, es decir, los politécnicos, aunque son muy demandados y exitosos, la oferta es limitada. Muchos jóvenes terminan el bachillerato general sin ninguna habilidad técnica o laboral práctica que les permita defenderse en el mercado si no pueden ir a la universidad”, puntualizó.

Actualmente, la Comisión Técnica de la Consulta Nacional para la Transformación de la Educación Dominicana, encabezada por el titular del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Santos Badia, trabaja en la definición de los contenidos y la metodología que servirán de base para elaborar el documento final con las principales propuestas de reforma del sistema educativo nacional.

Lo que ocurre a nivel universitario

Mónica Caram describe que a nivel universitario se da un desfase tecnológico y desactualización curricular, y que muchas universidades locales siguen utilizando planes de estudio de hace una o dos décadas. Carreras modernas o enfoques de vanguardia tardan demasiado en ser aprobados o implementados.

“Hay un bajo enfoque en la investigación científica; la universidad dominicana es mayoritariamente docente (profesores que van a dar clases) y se da muy poca investigación, aparte de los escasos fondos y espacios para generar nuevo conocimiento o patentes”, refiere.

Esas carencias, la educadora las atribuye a la formación y actualización deficientes del profesorado, que es el factor más crítico. Muchos maestros activos provienen de un sistema universitario con lagunas formativas. Aunque se hacen talleres, la transición hacia un modelo de enseñanza por competencias ha sido difícil para una estructura acostumbrada al método tradicional.

ALGO MÁS

Otro de los factores que observa Caram en el sistema es la politización y burocracia del sistema, dígase entre el MINERD y el gremio magisterial, que suelen verse envueltos en pugnas políticas y gremiales. Las suspensiones de clases por paros y la burocracia interna frenan las reformas profundas y priorizan los beneficios laborales sobre el aprendizaje del estudiante.

CITA
“Gran parte del 4% se destinó históricamente a la construcción de escuelas y nómina, dejando a un lado la evaluación del desempeño, innovación educativa y materiales de alta calidad”. Mónica Caram, Coordinadora del Centro de Estudios Educativos del INTEC

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.