Mientras que a millones de usuarios de Internet les gusta etiquetar a sus familias y amigos en sus fotos, otros que están preocupados porque haya algo turbio en marcha están tratando de impedir que Facebook y Google acumulen esa información.
Conforme los avances en la tecnología de reconocimiento facial les da a esas compañías el potencial de beneficiarse con los datos biométricos, los defensores de la privacidad ven un patrón en cómo la red social y el motor de búsqueda más grandes del mundo han vendido historiales de visita para uso publicitario.
Las compañías insisten en que juntar información sobre el aspecto físico no va en contra de la ley, incluso cuando es sin permiso.
Si los jueces están de acuerdo con Facebook y Google, detendrán las querellas presentadas bajo una ley especial de Illinois que implica multas de entre US$1,000 y US$5,000 cada vez que se usa la imagen de una persona sin su permiso. Una derrota podría conllevar nuevas restricciones en el uso de datos.