A EU le preocupan los poderes de Maduro

Henrique Capriles

Caracas.El gobierno de Estados Unidos está “preocupado” con los amplios poderes otorgados al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para gobernar sin consultar con el poder legislativo, dijo ayer la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.

“Estamos preocupados (porque) la Asamblea Nacional de Venezuela ha garantizado poderes para emitir decretos al presidente Maduro por los próximos 12 meses”, dijo la portavoz de la cancillería estadounidense.

Según Psaki, el gobierno estadounidense considera “importante para las instituciones democráticas servir a sus roles designados y apropiados. Y creemos que la separación de poderes es elemento esencial de la democracia".

En tanto, el líder opositor Henrique Capriles convocó ayer a masivas concentraciones para mañana a fin de protestar en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro, a quien señaló como uno de los principales responsables de la crisis económica que afecta a Venezuela y que se evidencia en una galopante inflación y la escasez ya endémica de productos básicos.

“Yo los invito a todos los venezolanos que sufren la crisis, a todos los que sienten que a este país el gobierno quiere destruirlo, el sábado 23 de noviembre a una jornada de protesta en toda Venezuela, en los 335 municipios del país”, dijo Capriles, excandidato unitario de la oposición en los dos pasados comicios presidenciales y actual gobernador del estado Miranda, el tercero más poblado del país.

Capriles destacó que ni él ni sus seguidores deben tramitar permisos para manifestarse, recordando que la oposición está en su derecho de hacerlo como parte de la campaña de las venideras elecciones municipales el próximo 8 de diciembre.

La campaña para los comicios, en que se elegirán a 335 alcaldes y más de 2,500 funcionarios para concejos municipales y distritales, arrancó el 16 de noviembre y se extenderá hasta el 5 de diciembre a la medianoche.

En repetidas ocasiones los alcaldes oficialistas han negado a la oposición el permiso para marchar por las principales calles y avenidas de sus localidades, invocando razones de seguridad.

Capriles pidió a los manifestantes que no conviertan la marcha “en una fiesta”. “No quiere decir que no nos podemos sonreír, pero no es una fiesta, es una protesta contra la crisis”.